El presidente del Pontificio Consejo para los Migrantes e Itinerantes, Antonio María Veglió, instó hoy a desarrollar un turismo que respete el medio ambiente y aproveche las riquezas naturales y culturales.

La Santa Sede difundió este jueves un mensaje del cardenal Veglió, con motivo de la Jornada Mundial del Turismo 2015, en el que llamó a promover la preservación de la naturaleza y no su destrucción.

En el texto, el purpurado advirtió que muchas veces los seres humanos fingen no ver el problema de la contaminación al ambiente y con ese comportamiento evasivo siguen con su estilo de vida, de producción y de consumo desproporcionados.

Veglió estableció que actuando como “administrador responsable” de la creación, cada uno tiene sus propias obligaciones que se deben concretar en acciones precisas, que van desde una legislación específica y coordinada hasta simples gestos cotidianos.

“Todo tiene su importancia. Pero es necesario, y sin duda más importante, un cambio en los estilos de vida y en las actitudes. La espiritualidad cristiana propone un crecimiento con sobriedad y una capacidad de gozar con poco”, señaló.

El sector turístico también puede ser una oportunidad para construir caminos de paz, “el encuentro, el intercambio y el compartir favorecen la armonía y la concordia”, agregó.

Señaló que en la actualidad se vive una fase de transformaciones y quien se traslada a un país distinto del suyo lo hace con el deseo, consciente o inconsciente, de despertar la parte más recóndita de sí a través del encuentro, el compartir y el intercambio.

Sostuvo que se ha debilitado el concepto clásico de “turista”, al tiempo que se ha fortalecido el de “viajero”, aquel que no se limita a visitar un lugar sino que, de alguna manera, se convierte en parte integrante del mismo.

El cardenal consideró que ha nacido el “ciudadano del mundo” que ya no ve, sino que busca pertenecer, no curiosear, sino vivir, ya no analizar, sino unirse.

“Las empresas del sector (turístico) son las primeras que deben implicarse en la realización del bien común”, indicó.

Agregó que “la responsabilidad de las compañías es grande, también en el ámbito turístico. El objetivo final no debe ser tanto el lucro cuanto la oferta al viajero de caminos transitables que le lleven a esa experiencia que está buscando”.

Veglió precisó que las empresas deben hacer esto desde el respeto al ambiente y a las personas, sin perder la conciencia de los rostros porque los turistas no pueden reducirse a una simple estadística o a una fuente de ingresos.

“Es necesario poner en práctica formas de negocio turístico estudiadas con y para las personas, invirtiendo en los individuos y en la sostenibilidad a fin de también ofrecer oportunidades laborales desde el respeto a la casa común”, ponderó.

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