Ciudad de México.- El candidato presidencial de derecha Sebastián Piñera lidera los resultados de las elecciones de Chile con el 36.63 por ciento del apoyo, mientras que su principal rival, el aspirante de la centro izquierda Alejandro Guillier, obtuvo el 22.66 por ciento del 90.46 de votos.

Por lo anterior, virtualmente ambos pasan a una segunda ronda, la cual se celebrará el 17 de diciembre.

En tercera posición quedó la líder del conglomerado de izquierda Frente Amplio, Beatriz Sánchez, quien con un 20.34 por ciento cosechó un resultado mucho mejor del que le auguraban las encuestas e irrumpe con fuerza en la escena política chilena, según el tercer cómputo de votos ofrecido por el Servicio Electoral de Chile.

Les siguen el ultraderechista José Antonio Kast, con 7.90 por ciento de los comicios, la líder de la Democracia Cristiana, Carolina Goic, que tuvo el 5.89 por ciento de las papeletas y el progresista Marco Enríquez-Ominami, quien se presenta por tercera vez y obtuvo el 5.70 por ciento.

Los otros dos aspirantes a la Presidencia registraron porcentajes de votación inferiores al 5 por ciento, en tanto que se contabilizaron un 0.98 por ciento de votos nulos y un 0.59 por ciento de votos en blanco.

En las elecciones presidenciales chilenas se requiere más del 50 por ciento de los votos para ser proclamado como vencedor, por lo que el país parece abocado a una segunda ronda pronosticada por todas las encuestas debido a la fragmentación del voto que trae el alto número de candidatos.

Por lo tanto, salvo una enorme sorpresa de última hora por los votos que faltan de contar, Piñera y Guillier se disputarán la presidencia el próximo 17 de diciembre.

A los comicios concurren estos ocho candidatos presidenciales y además se presentan 132 aspirantes a senadores para 23 escaños, 960 a diputados para 155 asientos y mil 650 a consejeros regionales.

Piñera ya dirigió Chile entre 2010 y 2014 y se presentó como el abanderado del crecimiento económico y la seguridad ciudadana, mientras que Guillier parte como la gran esperanza del centro izquierda y al final de campaña apareció como el continuador del legado de la actual Presidenta, Michelle Bachelet.