Chilpancingo, Guerrero.- Decenas de médicos, enfermeras y demás personal de atención médica del hospital general Raymundo Abarca Alarcón de Chilpancingo, denunciaron la falta de medicinas y materiales básicos para la atención de cientos de pacientes que diariamente se atienden en el lugar.

En el auditorio del hospital, personal médico se reunió para exponer ante sus compañeros y medios de comunicación las deficiencias con las que cuenta el hospital, tema que ha sido minimizado e incluso negado por autoridades de la Secretaría de Salud en Guerrero.

A la reunión asistirían autoridades del gobierno y representantes del Sindicato Nacional de Trabajadores de la Secretaría de Salud (SNTSA), sin embargo ninguno de los sectores llegó al hospital.

El día de ayer, a través de grupos internos, los trabajadores del hospital alertaron sobre la crisis por la falta de medicinas y material básico, y ante esto optaron por reunirse hoy de manera abierta y dar a conocer las muchas carencias del hospital de Chilpancingo que atiende a los municipios de la región Centro de Guerrero.

“Estamos inconformes por lo que ocurre en el hospital, nuestra ética dice que no podemos callarnos. Hay carencias de medicamentos, se ha gestionado se ha pedido pero no hay cosas mínimas para que el hospital funcione, no hay los fármacos necesarios para que un paciente mejore”, denunciaron.

Contrario a lo que por varios meses ha dicho la secretaria del SNTSA, Beatriz Vélez Núñez, respecto a que es un grupo de cuatro médicos inconformes, éste día se apreciaron a un centenar de trabajadores del hospital general unirse a los reclamos de inconformidad por la falta de atención de las autoridades.

Los trabajadores coincidieron en que todas las áreas del hospital, se encuentran sin los insumos necesarios para atender situaciones como partes y otro tipo de cirugías.

Mientras los trabajadores del área de salud se quejaban por la falta de material básico, Vélez Núñez, se reunió con un grupo de presuntos reporteros en un domicilio particular cerca del mercado Benito Juárez a quienes sin motivo aparente repartió dádivas.

La también diputada federal, quien aspira a un cargo de elección popular, dio al menos tres carros para la venta de tacos a medios de comunicadores.