México.- El Plan Nacional de Desarrollo 2019-2024, entregado por el Ejecutivo Federal a la Cámara de Diputados, tendrá “carácter histórico” “porque marcará el fin de los planes neoliberales y debe distanciarse de ellos de manera clara y tajante”, dice el texto.

Antes de entrar a los rubros de política y gobierno, que plantean las acciones contra la corrupción, los temas de seguridad; la política social y los programas prioritarios del Gobierno Federal; y economía, enlista una serie de consideraciones identificadas con las frases que el Primer Mandatario suele utilizar para marcar sus principales líneas de acción.

Con sentencias como “Honradez y honestidad”; “no al gobierno rico con pueblo pobre”; “nada, al margen de la ley; por encima de la ley, nadie”; y “por el bien de todos, primero los pobres”, se definen los principios rectores del Plan Nacional.

En el “Epílogo: Visión de 2024”, el texto señala que el objetivo del sexenio será construir un país justo, pacífico, libre, solidario, democrático, próspero y feliz.

Establece como metas tener “instituciones saneadas”, confiables, respetuosas de la ley y una sociedad participativa.

Proyecta alcanzar en el 2024, una tasa de crecimiento de 6 por ciento, con un promedio de 4 por ciento en el sexenio.

“De tal manera, en 2024 el país habrá alcanzado el objetivo de crear empleos suficientes” para atender la demanda laboral; estima que para ese entonces “el desempleo será mínimo”; y no habrá jóvenes fuera de la educación superior por falta de plazas.

En el sexenio, agrega, los salarios alcanzarán una recuperación de al menos 20 por ciento en el poder adquisitivo.

“Nadie padecerá hambre, la pobreza extrema habrá sido erradicada, no habrá individuos carentes de servicios médicos o de medicinas y los adultos mayores recibirán pensiones justas y podrán vivir sin estrecheces materiales”, apunta.

Dice que en 2021 se cumplirá la meta de tener autosuficiencia en producción de maíz, frijol; y para el 2024 en arroz, carne de res, cerdo, aves y huevo; la importación de leche se reducirá “considerablemente”; la producción agropecuaria alcanzará “niveles históricos”; y se habrá garantizado la preservación integral de la flora y fauna del país, aunado a que se habrá reforestado “buena parte” del territorio nacional.

“En el último año del sexenio habrá cesado la emigración de mexicanos al exterior por causas de necesidad laboral, inseguridad y falta de perspectivas”, expone.

“Para ese entonces la delincuencia organizada estará reducida y en retirada”, refiere.

Los índices delictivos de homicidios dolosos, secuestros, robo de autos, a casa habitación, a transeúntes y en transporte público, se habrán reducido a la mitad en comparación con 2018, plantea.

Para 2024, adelanta, el país habrá dejado de ser “dolorosa y vergonzosa referencia internacional como tierra de violencia, desaparecidos y violaciones a los derechos humanos”.

Incluso, prevé que la delincuencia de “cuello blanco” habrá desaparecido, mientras que la impunidad imperante hasta 2018 se habrá reducido a casos excepcionales, “inmediatamente investigados y sancionados”.

Afirma que la separación de poderes y el pacto federal serán la norma, no la excepción.

“El fraude electoral, la compra de voto y todas las formas de adulteración de la voluntad serán sólo un recuerdo”, prevé.

Indica que el último año del sexenio, se habrá llevado a cabo la parte sustancial de la Cuarta Transformación en lo económico, social y político, así como en la ética para la convivencia.

“Se habrá consumado la revolución de las conciencias” a través del ejercicio de la honradez, veracidad, solidaridad, respeto a la legalidad y la preservación de la paz, lo que será garantía para impedir el retorno de la corrupción, proyecta el documento.