Zumpango, Guerrero.- Por los enfrenamientos y hechos de violencia registrados en las últimas semanas, aunado a amenazas en redes sociales, pobladores de la localidad de Zumpango del Río, cabecera municipal de Eduardo Neri, suspendieron este viernes actividades escolares, transporte público y otras actividades.

El pasado miércoles 6 de noviembre, personas armadas atacaron la sede del ayuntamiento de Zumpango, hecho de violencia que hasta el día de hoy no ha sido esclarecido y que se suma a otros hechos delictivos en ese municipio.

Debido a la intensidad de acciones como balaceras, levantamientos y otras, aunado a amenazas en redes sociales, desde el día de ayer algunas actividades comenzaron a suspenderse en Zumpango y el día de hoy nuevamente se han paralizado las principales actividades.

A través de páginas, las escuelas de distintos niveles educativos en esa localidad pidieron a los padres de familia valorar si el día de hoy enviaban a sus hijos a la escuela, no obstante en algunos de los planteles se suspendieron de manera indefinida las labores.

Poca o nada de gente en las calles de Zumpango, reflejan el temor que han provocado las acciones delictivas entre grupos armados y la desfasada actuación de fuerzas de seguridad pública para atender a la población.

¿Qué pasa en Zumpango?

El desplazamiento desde el año pasado del Cartel del Sur, cuyo bastión se encuentra en el municipio de Leonardo Bravo (Chichihualco) y se extendía a los municipios de Eduardo Neri y Chilpancingo, provocó el reacomodo de personas ligadas al tráfico de enervantes.

El 11 de noviembre del año pasado, miles de presuntos policías comunitarios tomaron la localidad serrana de Filo de Caballos y desplazaron al Cartel del Sur; en las siguientes semanas la guardia comunitaria extendió su presencia hasta el corredor Xochipala-Filo de Caballos.

En el caso de Zumpango, el delincuente identificado con el apodo del El Guacho, exoperador del CDS, habría buscado aliarse con los grupos que ahora tienen mayor presencia en la sierra.

Por el intento de quienes buscan “recuperar la plaza”, remanentes y operadores de grupos delictivos, la violencia en la pequeña localidad ha mermado ya las actividades económicas y escolares.