Ciudad de México.-¿Quiénes serán los primeros en recibirla? o ¿Quienes serán los afortunados que la reciban? La respuesta podría ser lo que algunos esperaron: los ricos, pero no nos referimos a personas adineradas con privilegios, sino a los países ricos, los pocos que se pueden llamar completamente desarrollados y que no requieren de ayuda para poder sobrellevar la crisis económica. Esto mostraría la completa desigualdad que existe alrededor del mundo, y básicamente se trataría con negligencia a millones de personas sólo por vivir en lugares con economías heridas.

De acuerdo con un reporte reciente de El Universal, los países más ricos del mundo ya han apartado más de 2 mil millones de dosis de vacunas contra Coronavirus con farmacéuticas y laboratorios que ya se encuentran en las pruebas más avanzadas. Gobiernos como el de Estados Unidos, Canadá y el Reino Unido han hecho “pactos” con estas empresas para asegurar tener primero la vacuna y poderla ofrecer a sus ciudadanos. Ellos recibirían primero la vacuna contra coronavirus.

Según los datos, el Reino Unido bajo el mando de Boris Johnson, ha pedido 300 millones de dosis, mientras que Estados Unidos y Donald Trump han pedido 800 millones de dosis a distintos laboratorios, mientras que Canadá hizo tratos por 114 millones de dosis. La Unión Europea hizo una compra de 300 millones de dosis de la farmacéutica AstraZeneca, con la cual México y Argentina hicieron un trato por 250 millones de vacunas, siendo uno de los países menos adinerados que han realizado un acuerdo de este tipo. De acuerdo con la jefa de Gobierno de la Ciudad de México, Claudia Sheinbaum, las vacunas se entregarían de forma gratuita a la población. La OMS afirma que se aplicarían hasta 2021.

Similar a México, Indonesia, otra nación en desarrollo ha realizado una compra de 300 millones de dosis, al igual que Serbia quien hizo un trato por la famosa vacuna rusa promovida por Vladimir Putin.

Este tipo de compras “adelantadas” se están realizando como forma de apoyar a los laboratorios de manera financiera y facilitar el proceso, además de obtener primero la vacuna, frente a otras naciones. De hecho, los tratos que están realizando los gobiernos no son más que apuestas, ya que de las 170 vacunas en desarrollo, se espera que sólo el 10% supere las pruebas de laboratorio y de efectividad, por lo cual si alguien apuesta a la vacuna incorrecta se quedará sin vacuna, entorpeciendo el proceso de adquirir una. Por otra parte, no se sabe si el hecho de que se acaparen millones de vacunas impedirá que otras naciones puedan adquirir más cuando finalmente estén disponibles.

Por otra parte, también es esencial pensar en cómo para los países desarrollados será mucho más fácil crear una proceso de producción hábil para facilitar la distribución en su país y en la ciudadanía, mientras que en los países en desarrollo puede complicarse.

Melanie Saville, miembro de la Coalición para las Innovaciones en Preparación para Epidemias (CEPU), señala que “para satisfacer la demanda de miles de millones de dosis de manera oportuna, tenemos que comenzar desde ahora a desarrollar la capacidad de producción”.

Asimismo, la experta señala que los acuerdos entre los países ricos y las farmacéuticas “excluyen a los países que no están en condiciones de hacer arreglos bilaterales, dejando a gran parte de la población mundial al margen”. Además, señala que estos acuerdos son un riesgo para los países ya que no se conoce quién es el candidato apropiado.

Aunque se espera que haya una “justa repartición” de las vacunas contra Coronavirus, parece ser que en 2021 veremos más sobre cómo opera la desigualdad a nivel económico y cómo quienes sufrirán serán los que tienen menos. México prevé un rebote de coronvavirus que seguiría hasta abril de 2021. ¿Habrá vacuna para ese entonces?