Por: Anayeli García Martínez/Cimacnoticias

El Centro Las Libres advirtió que el juez Guadalupe Bustamante Guerrero, que lleva dos amparos relacionados con la agresión física que vivió la periodista Karla Silva en septiembre de 2014, podría no ser imparcial a la hora de dictar sus fallos. El 4 de septiembre de 2014 tres hombres entraron a la redacción de El Heraldo de León, en el municipio de Silao, estado de Guanajuato, y se dirigieron a la reportera Karla Silva para golpearla brutalmente en el rostro, además de robarle equipo de trabajo. Le dijeron que la agresión era por sus notas periodísticas. En abril de 2015 tres detenidos (Luis Gerardo Hernández Valdenegro, José Samuel Ornelas Martínez y Joaquín Oswaldo Valero Garnica) fueron juzgados mediante el nuevo sistema de justicia penal (juicios orales), por lo que fueron sólo condenados a pagar una multa y obtuvieron su libertad gracias al proceso abreviado. En junio pasado, la defensa de la periodista se amparó contra la sentencia dictada a Ornelas Martínez y Valero Garnica, por lo que fueron condenados a tres años de prisión. No obstante, según el nuevo sistema de justicia ambos sujetos tenían derecho a la semilibertad, es decir, pasar cinco días libres y los fines de semana en prisión. Hernández Valdenegro, ya libre, confesó que él golpeó a la reportera y además dijo que el alcalde de Silao, Enrique Benjamín Solís Arzola, ordenó la golpiza; mientras que el director de Seguridad Pública de Silao, Nicasio Aguirre Guerrero, lo contrató para tal fin. También declaró que el director operativo de la policía municipal, Jorge Alejandro Fonseca Durán, lo llevó hasta la redacción de El Heraldo de León. Hasta ahora el alcalde Enrique Benjamín Solís no ha sido llamado a declarar, el mando policial Nicasio Aguirre Guerrero sigue prófugo, y Fonseca Duran está preso en el Centro de Readaptación Social de Irapuato. En entrevista con esta agencia, Verónica Cruz, directora de Las Libres, dijo que el Juez Décimo de Distrito con sede en Irapuato analiza cuatro amparos sobre el caso de la reportera Karla Silva, pero en uno se excusó y dijo que no podría conocerlo debido a su relación de “camaradería” con el alcalde Solís Arzola, uno de los principales sospechosos de la agresión. La activista, quien junto con el Centro de Investigación y Docencia Económicas (CIDE), lleva la defensa de la periodista, dijo que  interpusieron un amparo para que el ayuntamiento de Silao no pudiera ejercer acciones de seguridad, ya que usó a la policía para agredir a Silva. El recurso legal sigue pendiente de resolución. El pasado 16 de julio la defensa de la reportera interpuso un segundo amparo para solicitar a la Procuraduría General de Justicia de Guanajuato llame a declarar a Solís Arzola. Pero fue ante este recurso que el juez se dijo impedido para conocer el caso, ya que fue compañero de maestría del edil y mantenía con él una “relación de camaradería”, según argumentó. De acuerdo con Verónica Cruz, estuvo bien que el juzgador se excusara del caso, aunque observó que el mismo juez tiene un recurso pendiente que interpuso la defensa de la ex reportera de El Heraldo de León, y uno más que presentó la defensa del policía Alejandro Fonseca Durán, uno de los presuntos autores intelectuales de la agresión. El juez Guadalupe Bustamante Guerrero desechó el amparo presentado por Fonseca Durán, con el que impugnaba su vinculación a proceso en este caso. La activista explicó que ahora preocupa cómo se resolverán los dos recursos pendientes, pues si el juez es “amigo” del presidente municipal acusado, se vulnera la imparcialidad en la búsqueda de justicia para la reportera, por lo que confió en que el Consejo de la Judicatura Federal intervenga para deslindar a Bustamante Guerrero.