Guerrero.- La diputada local de Morena por el distrito 16 de Ometepec, Nilsan Hilario Mendoza denunció actos de intimidación de policías estatales y los atribuyó a su trabajo en el Congreso donde ha señalado actos de corrupción en la Secretaría de Salud, desvíos de recursos de obras como la clínica de hemodiálisis que se construye en la Costa Chica y señalamientos contra funcionarios del gobierno estatal por omisiones.

Anoche a través de su página de Facebook, la diputada denunció que un grupo de 10 policías estatales en una patrulla y cuatro motocicletas cubiertos del rostro la interceptaron a las 17: 55 horas entre las calles Amado Nervo y Cuauhtémoc en el centro de Chilpancingo cuando se trasladaba en su vehículo junto a su asesor, luego de comer en un restaurante al norte de Chilpancingo donde también estuvo la diputada del PRI, Alicia Zamora Villalva.

La diputada narró que los policías le cerraron el paso, los encañonaron y les gritaron que se detuvieran argumentando que la camioneta tenía reporte de robo. Cuando hacían la revisión uno de los policías accionó su arma “por accidente”.

“Preguntamos cuál era la razón de su acción, mencionándonos que la camioneta en la cual nos trasportábamos tenía reporte de robo y que iban a proceder a realizar una revisión, solicitándome los documentos del vehículo y pidiendo me identificara. Durante la revisión de la camioneta, los policías mantuvieron comunicación con alguien, siempre utilizando palabras con clave”, denunció.

“Cuando estaban en esta acción, de manera sorpresiva, en la parte trasera de la camioneta se escuchó una descarga en forma de ráfaga, para enseguida acercarse (un policía) a la cabina de la camioneta y mencionar que se le había disparado de manera accidental el arma”.

La diputada consideró que los policías no actuaron conforme a los protocolos establecidos, “toda vez que después de encañonarnos, bajaron las armas y de manera displicente se pararon enfrente de la camioneta, llegando inclusive a estarse sonriendo, como burlándose de su actuación al percatarse que no veían en nuestros rostros rasgos de intimidación o miedo”.

Una vez que culminaron la revisión, los policías dijeron que todo estaba bien y que podían continuar. La diputada denunció que no es la primera vez que sufre “actos de intimidación” y con los hechos de ayer suman cuatro ocasiones, sin que precisara si todos por policías.

“Las tres veces anteriores pensamos que habían sido simples coincidencias, no obstante, ante los hechos ocurridos hoy (ayer), esto deja de ser casualidad, volviéndose causalidad”, denunció.

Y lo atribuyó a sus intervenciones en tribuna “en las cuales he cuestionado a servidores públicos del Ejecutivo Estatal por su omisión en el desempeño de sus funciones, así como en el desvío de recursos destinados para obras determinadas, como es la clínica de hemodiálisis a construirse en la ciudad de Ometepec”.

“Además de actos de corrupción en el sector Salud y los feminicidios ocurridos en todo el estado por falta de eficacia y eficiencia en los trabajos en cuestión de seguridad en el estado”.

En diciembre del año pasado a propuesta de la diputada, el Congreso solicitó a la Auditoría Superior de la Federación (ASF) realizar una auditoría a la Secretaría de Salud del estado, en la que se revisara la nómina, planta laboral, categorías y el recurso ejercido.

Hilario Mendoza denunció actos de corrupción y mal manejo de los recursos en la Secretaría de Salud con la complacencia del propio titular, Carlos de la Peña Pintos.

En marzo de este año a propuesta del diputado del PRD, Robell Urióstegui Patiño, el pleno aprobó un exhorto al gobernador Héctor Astudillo Flores para que remitiera al Congreso un informe de las finanzas de la Secretaría de Salud.

La diputada también intervino e insistió en que la dependencia “impera una situación de corrupción en grado superlativo en el rubro financiero”, solapado por el secretario y la delegación sindical.

En respuesta, el coordinador de la bancada del PRI, Héctor Apreza Patrón dijo que Nilsan Hilario era proveedora de la Secretaría de Salud y podía estar incurriendo en conflictos de interesas.

La morenista reconoció que había sido proveedora de la dependencia, pero su empresa tenía una deuda de 400 mil pesos de la Secretaría de Salud desde 2016 cuando aún no era diputada.

En una sesión más reciente el 13 de junio, Hilario Mendoza propuso exhortar al gobernador Héctor Astudillo Flores para que instruyera al secretario de Obras Públicas, Rafael Navarrete Quezada entregar en cinco días hábiles un informe al Congreso del estado que guarda la clínica de hemodiálisis en el municipio de Ometepec, Costa Chica.

La morenista pidió también la razón social de la constructora encargada del proyecto y si cumplía con los requisitos. La diputada aseguró que había desvíos de recursos. El exhorto fue votado en contra por la oposición.