De 31 mil personas indocumentadas que fueron atendidas en el 2014, el 20 por ciento señalaron haber sido agredidos por alguna autoridad, mientras que el 54.3 por ciento lo fue por el crimen organizado y el 25.6 por ciento por delincuentes comunes, de acuerdo al informe presentado por el Centro Pro Derechos Humanos Migrantes invisibles, violencia tangible, presentado por la Red de Documentación de las Organizaciones Defensoras de Migrantes (Redodem).

El informe expone la vulnerabilidad de los migrantes, luego de la puesta en marcha del Plan Frontera Sur en julio del año pasado, y se manifiesta que el principal delito de las autoridades contra los migrantes es el robo, con 45 por ciento; la extorsión 41 por ciento y la privación ilegal de la libertad 4 por ciento, así como lesiones físicas 4 por ciento.

Las autoridades que cometieron más delitos, registrados en las entrevistas, señalan que la policía en sus tres niveles de gobierno, federal (40%), estatal (11%) y municipal (25%), mientras que la policía ministerial (1%).

El delito más común perpetrado por policías fue el robo, con el 49% de los casos reportados.

Mientras que en el caso de las extorsiones, los integrantes de la Marina y el Ejército, así como del Instituto Nacional de Migración, son quienes más violentaron a migrantes: 100% de los reportes de agresiones de marinos fue por este ilícito; 60% en el caso del Ejército; y un 48% en el caso del INM.

“Estos datos nos permiten confirmar la participación que estas corporaciones policíacas han tenido dentro de los operativos de control migratorio implementados por el INM, pero sobre todo, la violencia e impunidad con la cual están actuando frente a los migrantes, contraviniendo la protección y defensa de los derechos humanos”, resalta el informe Migrantes invisibles, violencia tangible.

Las agresiones contra los migrantes también provienen de los grupos delictivos como los Zetas, que en los estados de Veracruz y Tamaulipas, que los hacen víctimas de secuestros y extorsiones.