México.-Es importante venir a votar para cambiar al Gobierno, quizás ahora no sea posible, pero si queremos ser libres, tenemos que hacer todo lo necesario”, afirmaba este mediodía Jakub, de 35 años, a las puertas de un colegio electoral ubicado en el corazón de Varsovia.

La fila para participar en las elecciones legislativas que se celebran este domingo en Polonia llegaba a esa hora hasta la puerta. Los analistas esperan que la participación en estos comicios sea mayor que hace cuatro años, cuando alcanzó el 50,9%, aunque hasta el mediodía había votado el 18,14% del censo, un porcentaje similar al de entonces (16,47%). La victoria fue entonces para el partido ultraconservador Ley y Justicia (PiS).

La mañana es luminosa, cálida. Los termómetros han subido 10 grados desde el comienzo de la semana y la gente se ha echado a la calle para disfrutar del domingo en los parques y las avenidas principales del centro de la ciudad. “Hay muchos jóvenes que no están contentos con este Gobierno. Para que el futuro cambie y sea mejor hay que votar”, comenta Klaudia, de 28 años.

Cree que es difícil, pero opina que hay que intentarlo. Joanna, de 47 años, también acude a las urnas con el mismo objetivo: “Vengo a votar por la oposición”, reconoce. Su principal meta, que el Gobierno actual no tenga mayoría. La capital, que en anteriores elecciones ha votado de forma mayoritaria a la oposición, no es, sin embargo, un reflejo de la tendencia en todo el país.

Polonia se enfrenta este domingo a unas elecciones cruciales que, según todas las encuestas, pueden servir para refrendar la deriva autoritaria emprendida en los últimos cuatro años por el Gobierno del PiS, que dirige en la sombra el ex primer ministro Jaroslaw Kaczynski. Su reforma del sistema judicial, que ha inquietado a Bruselas por considerar que socava la independencia judicial y da un control al Ejecutivo sobre este, su discurso antiinmigrantes —sobre todo al comienzo de la legislatura— y de persecución de homosexuales o colectivos de defensa de los derechos de la mujer han marcado la legislatura. Pero no solo. Su popular política social, con una medida estrella implantada al poco de llegar al poder que otorga 100 euros al mes por cada hijo hasta los 18 años, las pagas extra a los pensionistas y su promesa de regularizarlas, la exención del impuesto sobre la renta a los menores de 26 años, así como el compromiso de duplicar el salario mínimo de aquí a 2023, han buscado fidelizar a su electorado.

El país elige a los 460 miembros del Sejm (Congreso) y 100 del Senado. Actualmente Ley y Justicia cuenta con mayoría absoluta en ambas cámaras. En las legislativas de hace cuatro años obtuvo el 37,6% de los votos (235 diputados), mientras el principal partido de la oposición, Plataforma Cívica se hizo con el 24,1% de los votos y 138 diputados. En tercer lugar, con 48 escaños, se situó el partido Kukiz'15, considerado antisistema y liderado por un antiguo cantante de rock.

Para las elecciones de este domingo, la oposición se ha organizado en torno a dos grandes bloques, la centroderechista Coalición Cívica (KO), liderada por el partido del ex primer ministro Donald Tusk, Plataforma Cívica, y la izquierdista Lewica, que incluye a tres partidos sin presencia hoy en el Congreso.

En realidad Polonia lleva en campaña electoral un año. El ciclo se inauguró en noviembre pasado con los comicios locales, en los que la oposición logró contener el avance de Ley y Justicia en las principales ciudades del país. En mayo pasado, con las elecciones al Parlamento Europeo, que registraron una participación récord para unos comicios de este tipo (45,7%, 21 puntos más alta que cuatro años antes), Ley y Justicia se hizo con el 45,4% de los votos, muy por delante de la opositora Coalición Europea (38,5%).


Nota original de "El País"