México.- Al inaugurar el foro “La laicidad del Estado mexicano: actualidad, expectativas y retos en el escenario nacional contemporáneo”, la coordinadora del PRD, Verónica Juárez Piña, dijo que no se puede permitir que el Estado dé concesiones a grupos religiosos porque se violentaría el laicismo en el país.

“Hemos sabido, a través de la Secretaría de Gobernación, que se da la instrucción para que pueda analizarse una iniciativa que llegue al Congreso para dar concesiones públicas”.

Los y las legisladoras debemos estar atentas y a la vanguardia para garantizar la libertad de conciencia y de creencias, porque es la base de la democracia. En ese sentido, adelantó que su partido trabaja una iniciativa para sancionar a funcionarios públicos que atenten contra el Estado laico.

La activista y defensora de derechos humanos, Angélica de la Peña Gómez, consideró peligroso que las iglesias quieran imponer al Estado formas de pensar, actuar y asuntos relacionados con la gobernanza. “Es delicado que podamos estar frente a una violación del precepto fundamental que está en la Constitución, como es el Estado laico”.

El laicismo es un tema pendiente; se debe garantizar su total cumplimiento porque las iglesias no tienen derecho a meterse en temas políticos, afirmó.

Puntualizó que el Estado tiene que declararse abiertamente anticlerical, no antireligioso, porque tener una religión en un derecho humano. “El laicismo no se dirige contra el clero ni la religión, sino contra el clericalismo que pretende apropiarse de la esfera política y pública”.

Observó que es inadmisible que en pleno siglo XXI las iglesias se involucren en la educación, exijan concesiones para tener canales de televisión y acoten los derechos de las mujeres a decidir sobre su propio cuerpo.

Al hablar sobre el legado de la laicidad juarista en la vida política nacional, la ex senadora recordó que el 5 de febrero de 1857 se promulgó la Constitución que por primera vez estableció la tolerancia religiosa, lo que es el preámbulo de las Leyes de Reforma que han sido fundamentales para que el México moderno se caracterice por la separación de la Iglesia y el Estado.