México. Notimex.- A partir de este fin de semana dejarán de existir en el PRD las corrientes internas o expresiones, para dar paso a un profundo proceso de recomposición, que garantice un partido de izquierda, progresista y moderno hacia el futuro, afirmó Luis Espinoza Cházaro.

En entrevista con Notimex, Espinoza Cházaro, integrante de la Mesa de Diálogo que prepara el Congreso Nacional Extraordinario perredista que tendrá lugar el próximo domingo y en donde se plantean cambios radicales, en un proceso transitorio para recomponer a fondo al partido.

Explicó que entre los principales cambios se plantea desaparecer las corrientes o expresiones internas (mejor conocidas como “tribus”) que en su opinión han terminado por dividir internamente al PRD, para ir a un proceso de recomposición profunda y caminar hacia el futuro.

Se plantea una dirigencia colegiada de cinco miembros, en lugar de los más de 20 integrantes del actual Comité Ejecutivo Nacional (CEN) y se presentará un Estatuto de Transición no mayor a 150 artículos, que regirá la etapa entre esta fecha y aproximadamente mayo del próximo año.

Luis Espinoza Cházaro, quien encabeza la corriente Nueva Izquierda, explicó que dentro de la Mesa de Diálogo y ante la evidencia de los resultados electorales que no favorecieron a su partido, se acordó que las corrientes dejen de formar parte de la vida interna para mejorar la unidad.

Se trata, dijo, de un proceso de transformación interna profunda, porque el país no se entiende sin el Partido de la Revolución Democrática (PRD), para convertirse en la fuerza política que se pueda a enfrentar a un régimen que podría tener carácter autoritario.

Abundó que entre otras cosas, se modificará a fondo el Estatuto, pues hasta ahora el documento cuenta con más de 400 artículos que lo hacen complejo y rebuscado, por lo que se presentará un Estatuto de Transición con más o menos 150 artículos, para después adoptar el documento definitivo.

El perredista agregó que se trata de abrir un proceso de unos seis meses, para que la militancia y los simpatizantes realmente opinen sobre la nueva estructura del partido, donde incluso lo menos importante es un eventual cambio de nombre.

Lo relevante, insistió, es definir en el futuro cómo funcionará el partido de izquierda progresista para el siglo XXI, que representa a no menos de tres millones de mexicanos.

Adelantó que la consulta que se realizará será seria, profunda, con metodología firme y resultados confiables, para tener certeza de cómo se refundará el partido que dé la batalla necesaria para el futuro.

Confió en que el Congreso que se realizará el fin de semana, transcurrirá en calma ya que hay consenso entre los distintos grupos internos del partido, en el sentido de que se debe de reformar a fondo, privilegiando el diálogo en todo momento.