Con una crítica severa a la “telebasura” y a la pérdida de capacidad de sorpresa en la sociedad actual, el hispano-argentino Carlos Salem presentó hoy en la XXVIII edición de la Semana Negra de Gijón su novela “En el cielo no hay cerveza”.

“En el cielo no hay cerveza” es una novela desenfadada, que plantea una crítica a varios mundos, es de alguna manera religiosa, porque defiende la existencia de Dios y del diablo y plantea tramas y ambientes que envuelven al lector.

Salem, uno de los escritores latinoamericanos más leídos en Francia, resaltó que “la telebasura ha hecho a este país, mi país desde hace media vida, más daño que la corrupción. Y no es una frase hecha, es el fruto de mucha reflexión”.

Agregó que la prueba es que cuando la sociedad ha querido saber de la corrupción, la ha rechazado y condenado.

En cambio, dijo, la telebasura tiene en España unos 20 años y ha cambiado los modelos de éxito por el esperpento de ver seudo periodistas o gente aparentemente famosa presentándose a cambio de tentadoras cantidades de dinero.

Resaltó que “los niños ya no quieren ser astronautas, ni piensan en profesiones u oficios, quieren ser tronistas”.

De acuerdo con la Real Academia Española (RAE), llámese tronista a aquella persona a la que se le otorga una posición privilegiada desde la cual puede elegir a sus parejas sexuales, prestándosele todos los medios de que precise para conocer a sus pretendientes en profundidad y tomar una decisión pública.

Habitualmente, dicho proceso, se retransmite por canales públicos de comunicación, como la televisión.

Expuso que esta novela también nace del supuesto de que si hoy Jesús bajara a la tierra, nadie le haría el menor caso, “porque hemos perdido nuestra capacidad de asombro y con ella, la inocencia necesaria para creer”.

“Yo me limité a proponer un hijo pequeño de Dios, un treintañero de hoy en día, empeñado en ser más famoso que su hermanastro, al que al fallarle todos los intentos cae en lo más bajo que se pueda imaginar, que es la podrida prensa del corazón”, resaltó.

El escritor estuvo en abril pasado en México, sitio, donde dijo, le apetecía mucho ser leído, con una novela anterior “Camino de ida”, que se editó dentro de la colección “La Maga” por la Universidad Autónoma del Estado de México.