Manila, (Notimex).- El presidente de Filipinas Rodrigo Duterte destituyó al ministro del Interior y secretario de Gobierno, Ismael Sueno, por su posible implicación en actos de corrupción, informó hoy la presidencia.

“El presidente Rodrigo Duterte ha despedido al jefe del Departamento del Interior y secretario de gobierno Ismail Sueno, alegando pérdida de confianza”, indicó Ernesto Abella, portavoz de la presidencia al final de una reunión con el gabinete.

En un declaración, el vocero presidencial explicó que la destitución fue efectivo la tarde del lunes, luego de que el mandatario filipino se reunión con Sueno para mantener una conversación sobre su presunta implicación en actos de corrupción, según reporte de la cadena de ABS-CBN.

“El presidente tenía antes algunas preguntas al señor Sueno”, indicó Abella, tras afirmar que su despido servirá como una advertencia de Duterte de que no va tolerar cualquier decisión cuestionable o legalmente insostenible a ningún miembro del gabinete.

El texto de la oficina presidencial agradece la intervención del ahora exministro para convencer a Duterte de que se presentara a las elecciones en 2016, pero aclaró que "esto no ha disuadido al presidente a la hora de garantizar un gobierno de confianza que solucione problemas como la corrupción".

Pese a que el vocero de la presidenta Filipina no especificó las acusaciones contra Sueno, la prensa local destacó que su destitución a las acusaciones que hicieron en su contra tres subordinados de que posee de forma irregular negocios hoteleros y de transporte en Cotabato del Sur, en la isla meridional de Mindanao.

Además, el ahora ex ministro del Interior es acusado de haber encubierto a un político con vínculos en el narcotráfico y de haber recibido financiación de organizaciones ilegales relacionadas con apuestas y juegos ilegales.

Pese a que el ex ministro se defendió en días pasados de las acusaciones de sus subordinados y rechazó cualquier acto de corrupción, esto parece que no logró convencer a Duterte, destacó el reporte de la cadena informativa filipina.

El mandatario, conocido como el “Donald Trump filipino”, prometió acabar con los criminales en sus primeros días de gobierno, llevando a la horca a quienes cometan delitos como el tráfico de drogas, asesinato, secuestro, robo con violencia y actos de corrupción.

De acuerdo con organizaciones defensoras de los derechos humanos, más de ocho mil personas han muerto desde que Duterte asumió en junio del año pasado, cuando comenzó su campaña de lucha contra las drogas, aunque muchas de ellas han sido en redadas consideradas ilegales.