México. Notimex.- La bancada del Partido Revolucionario Institucional (PRI) en el Congreso capitalino acusó al gobierno de Claudia Sheinbaum de colocar a la Ciudad de México en una situación de crisis en varios frentes como seguridad, soberanía y derechos humanos.

Al fijar la postura del PRI en la presentación del Primer Informe de la jefa de gobierno, el diputado Guillermo Lerdo de Tejada Servitje aseguró que desde la Independencia e incluso en las épocas más oscuras, la ciudad ha sido vanguardia de derechos, pero en la actualidad está en la ruta del deterioro.

“Por más que se intente hacer un balance positivo de este primer año de administración, la realidad nos arroja un escenario de crisis en diversos frentes”, afirmó.

Consideró que esta crisis se expresa en un modelo clientelar de gobierno y la permanencia del paternalismo instalado hace más de 20 años en la ciudad, que en la actualidad resulta indefendible en la teoría e insostenible en la práctica, pues se requieren soluciones a los diferentes problemas.

“Los problemas metropolitanos han rebasado el viejo esquema de atenuar conflictos repartiendo dádivas y comprando voluntades, lo cual solamente hace al gobierno rehén de clientelas”, expuso.

Lerdo de Tejada Servitje señaló que en la forma de ejercer el poder, el actual gobierno de la ciudad no sólo es auxiliado, restringido y tutelado por el poder federal e incluso “parece que en la propia capital carecemos de una agenda y una visión autónomas para dictar y corregir el rumbo”.

“¿De qué sirve entonces la soberanía que los ciudadanos conquistaron para nuestra ciudad? ¿Qué sentido tiene nuestra libertad política si nos negamos a ejercerla? ¿Qué diferencia hace la nueva Constitución si no usamos los medios que otorga para gobernarnos por nosotros mismos?”, cuestionó.

En su opinión, en los últimos meses, en la ciudad se ha dado una combinación de inercias heredadas y decisiones tuteladas que han profundizado el deterioro de la ciudad.

Muestra de ello, dijo, es el tema de la seguridad, donde la ciudad lejos de ser el refugio para quienes huían de la violencia de otras entidades, “en los últimos años se ha convertido en una barbarie de la que los propios capitalinos quieren escapar”.

Reprochó que el homicidio se ha situado en máximos históricos y colocado a la ciudad en los primeros lugares nacionales de índices de robo a negocios y a transeúnte, así como con violencia, mientras la trata, extorsión y narcomenudeo no han dejado de crecer.

Dijo que los casos de secuestro, cuya crueldad ha estremecido a la ciudad entera, continúan destrozando vidas y familias y la capital está en los últimos lugares nacionales en el Índice de Estado de Derecho, resultado de la impunidad, ausencia de orden y deterioro de las libertades.

El priista expuso que en materia económica, el panorama en la ciudad es poco alentador, pues se registró el peor arranque de año desde la post crisis de 2009, así como una desaceleración en la creación de empleos y se redujo 30 por ciento el registro de nuevas empresas.

En movilidad, expuso, el actual gobierno privilegia el uso del automóvil y preocupa la falta de una política con visión de largo plazo, así como la capacidad de respuesta ágil y efectiva ante contingencias ambientales.

En derechos humanos, comentó que una muestra son las mujeres que además de feminicidios, abusos y hostigamientos que no cesan, cargan con instituciones que no las protegen y la revictimizan.

“Es inaceptable ser indiferente ante estas realidades; es inadmisible que haya funcionarios del gabinete más interesados por su imagen en redes sociales que por resolver los problemas sociales”, abundó.

Acusó al gobierno de Morena en la ciudad de ir en contra de lo pregonaban en su discurso progresista al promover la militarización de la ciudad y celebran el retroceso en el modelo de gobierno y pidió poner la razón por encima de la obstinación y la técnica y las capacidades al servicio de la ciudad y no de intereses políticos para revertir este deterioro.