México.- La Procuraduría Federal del Consumidor (Profeco) encontró 11 productos de jamón cachirules; algunos contienen más soya u otros ingredientes que pavo o cerdo por lo que incumplen la Norma y el etiquetado.

“Algunas marcas incorporan ingredientes no cárnicos cuyo objetivo es sustituir una parte de la carne con un aporte proteico y funcional (soya), mientras que hay otros ingredientes como los almidones o las féculas de papa, maíz o chícharo; así como la carragenina, que se utiliza para aumentar la capacidad de retención de agua”, detalló la Profeco.

El estudio de varias marcas comerciales estuvo a cargo del Laboratorio Nacional de Protección al Consumidor donde se analizaron 44 marcas de jamón extrafino, fino, preferente, comercial y económico, se detectó que en 11 productos presentan algún tipo de incumplimiento.

La marca Parma Campestre, de pierna de 250g, el cual dice ser "fino", pero como contiene fécula, deber ser “preferente”, por lo que está fuera de la Norma.

Cuadritos y Virginia de Pavo Granel incumplen el porcentaje de proteína libre de grasa, pues ostentan en la clasificación "preferente".

Parma Sabori, jamón Virginia de Pavo de 250 gramos, que tiene una leyenda “reducido en sodio”, no cumple con el 25% de disminución de sodio; mientras que San Rafael, jamón real pierna de 300 gramos, contiene almidón que no detalla.

Las marcas que no tienen datos veraces en las etiquetas son: Bafar, jamón de pavo 400 gramos, y Duby, jamón cocido de pavo de 500 gramos, que tienen 4.7% y 4.6% menos producto, respectivamente, por lo que ambas marcas no cumplen con el contenido que anuncian.

Galy, jamón cocido de cerdo y pavo a granel, contiene 51.5% de cerdo, en lugar del 55% de proteína que  es el porcentaje mínimo a contener. Parma, jamón de pierna york 200g, no indica en la etiqueta la clasificación “comercial”.

La Profeco aseguró que no debería usar la denominación "jamón" la marca Sparta Cocido, jamón de pavo y cerdo de 1 kilogramo, ya que contiene pollo que no declara en la lista de ingredientes, a dicho fabricante se le requirió y mostró cambio en la formulación y nueva etiqueta del producto.

Duby, en presentación de 500 gramos, se denomina “jamón cocido de pavo”, pero la carne que utiliza es algo más que muslo de pavo, es decir, no cumple con la Norma Oficial Mexicana-158-SCFI-2003 Jamón-Denominación y clasificación comercial, especificaciones fisicoquímicas, microbiológicas, organolépticas, información comercial y métodos de prueba.

En el caso de Lala Plenía no indica en la etiqueta el porcentaje de proteína de soya adicionada, por lo que la Profeco notificó al fabricante, el cual adicionó en la etiqueta el porcentaje de soya que contiene.

Fuente original: El Universal.