Más de 120 metros cúbicos de madera fueron incautadas en dos aserraderos de los municipios de Acapulco y Zihuatanejo, Guerrero, debido a que no se acreditó su procedencia legal, informó la Procuraduría Federal de Protección al Ambiente (Profepa).

La acción se llevó a cabo por personal de la delegación federal de la dependencia, luego de hacer visitas de inspección a dos Centros de Almacenamiento y Transformación de Materias Primas Forestales para verificar el funcionamiento de las industrias.

Los inspectores de Profepa acudieron al Centro de Almacenamiento y Transformación de Materias Primas “Buena Ventura”, en Acapulco, donde solicitaron a los encargados del lugar la autorización de funcionamiento del establecimiento que expide la Secretaría de Medio Ambiente y Recursos Naturales (Semarnat).

Sin embargo, el lugar no presentó los documentos y tampoco contaba con el libro de registro de entradas y salidas de las materias primas forestales, motivo por el que fueron confiscados 112 metros cúbicos de producto forestal de Palo Rey (Dalbergia carensis) y Parota (Enterolobium cyclocarpum).

El mismo procedimiento se hizo en el Centro de Almacenamiento y Transformación de Materias Primas Forestales en la localidad El Camalote, Zihuatanejo, donde los inspeccionados tampoco comprobaron la legalidad del recurso forestal.

Por ello, fueron confiscados 14 metros cúbicos de madera de la especie Granadillo (Dalbergia sp.).

El Código Penal Federal, en su artículo 419, establece penas de uno a nueve años de prisión y de 300 a tres mil días de multa a quien transporte, comercie, acopie, almacene o transforme madera de manera ilícita. Esta medida también contempla cualquier otro recurso forestal maderable, que no cuenten con las autorizaciones correspondientes.

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