México. Notimex.- El secretario general de la OCDE, José Ángel Gurría Treviño, llamó al gobierno federal para que los futuros proyectos de infraestructura sean congruentes con los compromisos adquiridos por el país en materia ambiental.

“México ya lo hizo, puso el ejemplo (en la lucha contra el cambio climático), y ahora es tiempo de convertir los planes en normas y tomar decisiones de inversión en infraestructura que sean congruentes con un futuro sustentable”, afirmó el secretario de la Organización para la Cooperación y el Desarrollo Económicos (OCDE).

En la presentación del informe “Financiando los Futuros Climáticos, Repensando la Infraestructura”, dijo que proyectos como el Tren Maya, la Refinería de Dos Bocas y la posible construcción de una carboeléctrica, deben estar alineados con los compromisos medioambientales adquiridos por México.

Gurría Treviño refirió que si bien dichos proyectos son prioridades para la actual administración, encabezada por el presidente Andrés Manuel López Obrador, “lo que todos esperamos es que sean congruentes con los compromisos de México respecto al medio ambiente y la lucha contra el cambio climático”.

“Estamos hablando de muchos proyectos importantes y por supuesto miles de millones de dólares, cada uno de ellos con su propia lógica, con su propia economía, y cada uno de ellos en su propio sector”, resaltó.

En el caso específico de

El secretario general de la OCDE, José Ángel Gurría Treviño, llamó al gobierno federal para que los futuros proyectos de infraestructura sean congruentes con los compromisos adquiridos por el país en materia ambiental.

“México ya lo hizo, puso el ejemplo (en la lucha contra el cambio climático), y ahora es tiempo de convertir los planes en normas y tomar decisiones de inversión en infraestructura que sean congruentes con un futuro sustentable”, afirmó el secretario de la Organización para la Cooperación y el Desarrollo Económicos (OCDE).

En la presentación del informe “Financiando los Futuros Climáticos, Repensando la Infraestructura”, dijo que proyectos como el Tren Maya, la Refinería de Dos Bocas y la posible construcción de una carboeléctrica, deben estar alineados con los compromisos medioambientales adquiridos por México.

Gurría Treviño refirió que si bien dichos proyectos son prioridades para la actual administración, encabezada por el presidente Andrés Manuel López Obrador, “lo que todos esperamos es que sean congruentes con los compromisos de México respecto al medio ambiente y la lucha contra el cambio climático”.

“Estamos hablando de muchos proyectos importantes y por supuesto miles de millones de dólares, cada uno de ellos con su propia lógica, con su propia economía, y cada uno de ellos en su propio sector”, resaltó.

En el caso específico de la posible construcción de una carboeléctrica, cuestionó que en un contexto en el cual se está “dando de baja” el carbón, el tema es cómo se puede asegurar que tenga disciplina medio ambiental que permita capturar las emisiones, o por lo menos, la mayor parte de ellas.

Al referirse a la refinería de Dos Bocas, Tabasco, subrayó que se trata de un proyecto muy grande cerca de zonas de manglares; mientras que el Tren Maya también tiene implicaciones importantes desde el punto de vista ambiental.

“Son proyectos que están empezando apenas y, por lo tanto, hay interés en que por supuesto sean todos congruentes con los compromisos internacionales de México en materia de cambio climático”, destacó.

En una clara ruta hacia un desarrollo sustentable de bajo carbón, explicó, México debe asegurar un flujo masivo de inversión en obras de infraestructura ante impredecibles futuros climáticos.

El objetivo, señaló, es proteger a la población, aumentar la competitividad y la riqueza natural de los sistemas, todo al mismo tiempo, y para “lograrlo tenemos que alinear la política financiera y al propio sector financiero con los objetivos y compromisos ecológicos y de medio ambiente de México”.

El estudio que define una agenda para emprender acciones sistémicas que requerirá la transformación hacia un futuro resiliente y de bajas emisiones destaca seis esferas de transformación y 20 acciones para alinear los flujos financieros con los objetivos climáticos y de desarrollo en los ámbitos de planificación, innovación, sistemas financieros, y financiación al desarrollo y ciudades.

El secretario de la OCDE resaltó que el estudio ayuda a fortalecer los esfuerzos del nuevo gobierno de México para consolidar y ampliar su liderazgo en la lucha mundial contra el cambio climático.

“Apostar por los combustibles fósiles es ir en contra del planeta, de la vida, de la salud de nuestros ciudadanos, y podríamos decir, de la evidencia y de la historia. Reducir nuestras emisiones y promover un crecimiento fuerte, incluyente y sustentable, solo es posible si éste se convierte en la opción inteligente del desarrollo que adoptamos”.

Finalmente, aseguró que la OCDE está lista para seguir apoyando, trabajando con y para México en el esfuerzo por diseñar, promover y poner en práctica mejores políticas ambientales para una vida mejor.

A su vez, la titular de la Secretaría de Medio Ambiente y Recursos Naturales (Semarnat), Josefa González Blanco, aseguró que el cambio climático se ha convertido en un problema de seguridad nacional, y sin las acciones necesarias para luchar contra el fenómeno mundial, está en riesgo la salud, el bienestar, la paz, la soberanía y autonomía del país.

Ante ello, dijo, “el tema es serio” por lo que llamó al gobierno, a la iniciativa privada y sociedad civil, a ser responsables de los actos que han permitido que cada día la problemática avance, por lo que es necesario pensar y elegir entre “acciones o extinción”.

, el tema es cómo se puede asegurar que tenga disciplina medio ambiental que permita capturar las emisiones, o por lo menos, la mayor parte de ellas.

Al referirse a la refinería de Dos Bocas, Tabasco, subrayó que se trata de un proyecto muy grande cerca de zonas de manglares; mientras que el Tren Maya también tiene implicaciones importantes desde el punto de vista ambiental.

“Son proyectos que están empezando apenas y, por lo tanto, hay interés en que por supuesto sean todos congruentes con los compromisos internacionales de México en materia de cambio climático”, destacó.

En una clara ruta hacia un desarrollo sustentable de bajo carbón, explicó, México debe asegurar un flujo masivo de inversión en obras de infraestructura ante impredecibles futuros climáticos.

El objetivo, señaló, es proteger a la población, aumentar la competitividad y la riqueza natural de los sistemas, todo al mismo tiempo, y para “lograrlo tenemos que alinear la política financiera y al propio sector financiero con los objetivos y compromisos ecológicos y de medio ambiente de México”.

El estudio que define una agenda para emprender acciones sistémicas que requerirá la transformación hacia un futuro resiliente y de bajas emisiones destaca seis esferas de transformación y 20 acciones para alinear los flujos financieros con los objetivos climáticos y de desarrollo en los ámbitos de planificación, innovación, sistemas financieros, y financiación al desarrollo y ciudades.

El secretario de la OCDE resaltó que el estudio ayuda a fortalecer los esfuerzos del nuevo gobierno de México para consolidar y ampliar su liderazgo en la lucha mundial contra el cambio climático.

“Apostar por los combustibles fósiles es ir en contra del planeta, de la vida, de la salud de nuestros ciudadanos, y podríamos decir, de la evidencia y de la historia. Reducir nuestras emisiones y promover un crecimiento fuerte, incluyente y sustentable, solo es posible si éste se convierte en la opción inteligente del desarrollo que adoptamos”.

Finalmente, aseguró que la OCDE está lista para seguir apoyando, trabajando con y para México en el esfuerzo por diseñar, promover y poner en práctica mejores políticas ambientales para una vida mejor.

A su vez, la titular de la Secretaría de Medio Ambiente y Recursos Naturales (Semarnat), Josefa González Blanco, aseguró que el cambio climático se ha convertido en un problema de seguridad nacional, y sin las acciones necesarias para luchar contra el fenómeno mundial, está en riesgo la salud, el bienestar, la paz, la soberanía y autonomía del país.

Ante ello, dijo, “el tema es serio” por lo que llamó al gobierno, a la iniciativa privada y sociedad civil, a ser responsables de los actos que han permitido que cada día la problemática avance, por lo que es necesario pensar y elegir entre “acciones o extinción”.