Tabasco.- El pueblo yokot’an de Tapotzingo, situado a 34 kilómetros de Villahermosa, la capital tabasqueña, quemó la noche de este viernes la vivienda de uno de los sospechosos del asesinato de Ángel, un hombre muy trabajador originario de la misma comunidad.

Ángel vendía raspados, pan, paletas, y era empleado del departamento de limpia del Ayuntamiento de Nacajuca. A todo lo que era chamba le entraba.

Los vecinos dicen que personas llegaron la noche anterior a una casa en construcción, oyeron ruidos de pelea, y en la mañana del viernes alertaron a las autoridades locales de que algo había pasado. Dieron aviso a las autoridades locales, pero el dueño de la propiedad no permitió que hicieran la investigación.

Por la tarde llegó el personal de Fiscalía General estatal y la Guardia Nacional a sacar el cuerpo y practicarle la necropsia de Ley.

Había huellas de sangre en toda la vivienda y atrás, tierra removida; Estaba una “batea” de concreto, un recipiente para lavar ropa y trastos, sobre un “cuyo”, un montón de tierra, del que salía un pie.

Los vecinos que fueron reuniéndose en el transcurso de la tarde decían que a los jóvenes sospechosos los vieron muy temprano en la motocicleta del finado y que el otro había huido en un taxi.

Y con la sentencia de que "El pueblo habla, el gobierno se hace tonto" creció la molestia que llevó a quemar la vivienda de un presunto culpable, sin que hubiera víctimas.