México.-El León comió con ansia y rapidez. Fue una Fiera. A cada paso que daba Pumas, respondía en seguida con un zarpazo, un golpe territorial, sin permitir señales de vida de su presa.

En Ciudad Universitaria, el partido y los tres puntos fueron de los Panzas Verdes. En resumen por tres goles (1-3), aunque pudieron ser más.

El ataque de este equipo, dirigido por Ignacio Ambriz, hace honor a su naturaleza: merodea, domina y espera. Y cuando más distraída está su víctima, sale a cazarla como en la selva. Ante Pumas, lo hizo dos veces en el primer tiempo: primero, en una triangulación de Fernando Navarro y Luis Montes, que terminó definiendo José Juan Macías (26′). Y luego con una jugada rápida de Ángel Mena (31′).

Entre Macías y el ecuatoriano, la Fiera suma 12 de sus 18 goles en lo que va de la competencia. Un apetito feroz que sigue dando resultados. Pumas, en cambio, no pudo volver de las heridas. Reservó lo mejor para el complemento, en el que Carlos González recortó distancias con pura garra. (78′). Pero no le alcanzó para algo más. Malcorra estuvo a punto de sorprender al León con un remate de zurda, cuando menos intimidante era la Fiera.

No obstante, el poste se lo negó. Y a partir de esa suerte, el orgullo de los Panzas Verdes quedó en pie de lucha para el final. No pudo Joel Campbell ampliar la ventaja desde el manchón de penalti, pero sí Vinicio Angulo en tiempo de descuento, con un contragolpe (90′).

En el duelo de felinos en Ciudad Universitaria, el mejor depredador fue el León. Con tres goles, Pumas quedó devorado.