Ciudad de México.-Ahora que el confinamiento ha aumentado la preocupación de muchas personas al respecto de su peso, es común escuchar términos que parecen novedosos, como la dieta volumétrica.

Antes de someterte a tratamientos o intentar por décima vez con un régimen de alimentación que en su momento no te funcionó, te invitamos a conocer los pros y contras de este tipo de alimentación.

La dieta volumétrica busca sumar volumen a cada comida, pero siempre intentando que el aporte calórico sea muy bajo. Este tipo de menú se centra en la densidad calórica de la alimentación diaria.

Para seguir este régimen es necesario ingerir alimentos ricos en fibra y agua, además de consumir alimentos de bajo aporte energético. Algunos de los alimentos que se restringen son las legumbres, proteínas magras, cereales integrales y leche desnatada.

En esta dieta se pueden comer casi todas las frutas y verduras frescas; el consumo de queso, pan, yogurt y pasta deben ser mínimos Y debe existir una erradicación de las harinas refinadas y grasas.

¿Qué es lo bueno y lo malo de este régimen?

Entre lo positivo es que ayuda a que la gente se mentalice a comer más sano, evitar aquellos que tengan un gran índice de calorías. Es bueno para las personas que tienen problemas respecto a su consumo de comida.

No es un menú cerrado o estricto, hay una gran flexibilidad al momento de preparar platillos; la dieta volumétrica garantiza que se perderá peso en un periodo prolongado, pero con resultados a largo plazo.

Al respecto de los factores negativos está el hecho de que al no limitar las cantidades de alimento, la gente puede perder sus porciones adecuadas y simplemente excederse.

Incluso cuando la comida es sana podría provocar que la gente consuma más de la cuenta y que las calorías sean muchas más de las que se tienen proyectadas.