Guadalajara, (Notimex).- Las personas con Síndrome de Asperger no son diagnosticadas de manera temprana a pesar de que requieren atención especial que les permita adaptarse a la sociedad y tener acceso al sistema educativo, afirmó la especialista María Elena Anguiano.

La también colaboradora del cuerpo académico inclusión y marginación en la era digital de la Universidad de Guadalajara explicó que se trata de un trastorno del neurodesarrollo del tipo del espectro autista que hace que la persona tenga problemas en el área de comunicación, la interacción social, conductas e intereses restringidos.

“Quienes lo padecen suelen ser niños que se aíslan, les cuesta interactuar con los demás porque no saben cómo hacerlo, repiten frases que dicen los adultos, les molestan ciertos ruidos, no toleran ciertas texturas, mueven las manos aleteando o tienen un umbral del dolor más alto del promedio”, detalló.

En el aspecto educativo, son personas que no asumen juegos simbólicos o de roles porque se les dificulta la representación de otros, tienden a apilar objetos, se les dificulta entender el sentido figurado o el sarcasmo, además de que sus temas de interés los vuelven grandes especialistas porque se meten a fondo a estudiar y a investigar, señaló.

La académica y asesora de la licenciatura en Gestión Cultural del Sistema de Universidad Virtual (UDGVirtual), destacó que a pesar de que es una discapacidad psicosocial, este síndrome no ha sido considerado en el abanico de enfermedades que requieren una atención especial desde la infancia.

Además su diagnóstico es complicado porque los signos que delatan el trastorno no siempre son notorios o evidentes, por lo que su identificación no ocurre de manera oportuna y en muchos casos hasta que son adultos.

Agregó que no hay una prueba clínica específica, sino que los padres deben llevar al menor a que algún psiquiatra infantil le practique un examen de espectro autista, ya sea en el Hospital Civil, en el Hospital General de Zapopan o en organizaciones que lo hacen de manera privada.

Anguiano indicó que no hay un censo para determinar cuántas personas con esta discapacidad hay en México o en el estado, aunque la Asociación Norteamericana “Autism Speacks” estima que hay una persona con este trastorno por cada 115 personas.

“A pesar de que existen instrumentos para la detección oportuna como el Filtro mexicana del Síndrome de Asperger, no hay una política pública para saber qué niños lo padecen y dar un seguimiento”, lamentó.

Mencionó que tras algunas encuestas se han detectado a algunos trabajadores y estudiantes con esta condición en la Universidad de Guadalajara.

En especial, el Centro Universitario de Ciencias Exactas e Ingenierías (CUCEI) ha identificado a 20 alumnos y profesores con Síndrome de Asperger y hay diagnósticos similares en curso en las preparatorias 4 y 14 del Sistema de Educación Media Superior.

La UDGVirtual ha albergado a un estudiante con esta discapacidad quien tiene 16 años y estudia el Bachillerato en línea con buenos resultados.

Se trata de Enrique Flores Villalpando, quien lleva buenas calificaciones y ha logrado adaptarse a la dinámica de un programa con esta modalidad, además de estudiar inglés en el Proulex. En un futuro le gustaría estudiar Ingeniería en Computación o alguna carrera relacionada.

Anguiano aseguró que esta clase de educación se adapta a las necesidades de las personas con esta condición y permite que la Universidad ofrezca otras opciones de enseñanza y darle mejor apoyo y acompañamiento a ese sector de la población.

“Generalmente son personas violentadas en la modalidad escolar tradicional, al punto de que ya no quieren volver a estudiar. Esta modalidad les permite combinar con cursos de computación e idiomas, tiene un menor costo, pueden administrar su tiempo y sus actividades, no hay trasladados difíciles para ellos y realizan sus actividades en un ambiente cómodo y conocido”, explicó.

La doctora María Elena Chan Núñez, jefa del Instituto de Gestión del Conocimiento y Aprendizaje en Ambientes Virtuales de UDGVirtual, aseguro que esta dependencia ha sido un espacio de inclusión para todo tipo de personas, entre ellas las que tienen una discapacidad e incluso hay un cuerpo académico que estudia las mejores formas de que la educación sea accesible para todos.