México.- Una rata acuática está logrando en Australia lo que científicos llevan intentando sin éxito en los últimos años: detener el avance del sapo de caña, una especie que al ser devorada por otros depredadores libera un veneno mortal.

Pero la hazaña de este tipo esta rata de agua conocida como rakali no radica tanto en el qué como en el cómo.

Y es que para evitar que el veneno de los sapos los mate, estos roedores abren con "precisión quirúrgica" el vientre del sapo y consumen sus corazones e hígados, los únicos órganos del anfibio libres de la toxina mortal.

En un estudio publicado hace unas semanas en la revista Australian Mammology, científicos aseguran que este era el único mamífero capaz de matar con seguridad a esta especie venenosa.

Poco después de que estos sapos invadieran el territorio de los rakali, estos mamíferos encontraron la forma de cazarlos.

Amenaza

Los sapos de caña fueron introducidos originalmente con el propósito de cazar unos escarabajos devoradores de cañas en la costa noreste de Australia en 1935.

Pero estos anfibios son fácilmente adaptables, se reproducen en masa y pueden emigrar hasta 60 kilómetros al año.