México. OPINIÓN- ¿Cuál es la razón de fondo del por qué Andrés Manuel López Obrador se niega a recibir y dialogar con el poeta Javier Sicilia, que desde el pasado 23 de enero, encabeza junto con Adrián LeBarón y familiares víctimas de la violencia en el país,  la Caminata por la Verdad, la Justicia y la Paz?

¿Acaso aún no le perdona que en 2012, en la reunión del Castillo de Chapultepec, el poeta le haya encarado que para muchos mexicanos, el ahora presidente, representara la intolerancia, la sordera, la confrontación, el resentimiento político, la revancha sin matices, el mesianismo y la incapacidad de  autocrítica y el posterior reclamo de Beatriz Gutiérrez?

Estimado Javier Sicilia: sé que el cariño no excluye la crítica; sé que la admiración no complace el disgusto. Pero también sé que has sido injusto al vapulear al único mexicano que ha dado la cara en favor de las víctimas, desprotegidos y marginados, mucho antes incluso que tú. Andrés Manuel es lo mejor que tiene México. Te digo NO al voto nulo, no a la manipulación, no al desconsuelo. Te digo SÍ al amor, sí a la esperanza, sí a la transformación de México por la vía democrática, pacífica y consciente. Viva AMLO. PD. Javier Sicilia: aquí te pongo mi otra mejilla”.

El 28 de marzo de 2011, Juan Francisco Sicilia, de 24 años y a punto de graduarse fue hallado muerto en el interior de un automóvil en Cuernavaca, junto con otras seis  personas, todas con huellas de torturas.

En 2012,  era entendible el dolor de Sicilia (aún lo sigue siendo) y su reclamo justo de la incapacidad del gobierno de terminar con la violencia, la inseguridad y la impunidad en el país, pero han pasado casi ocho años desde aquel desencuentro, suficiente tiempo para perdonar y poner la otra mejilla.

¿O acaso se niega a recibirlo y a dialogar con el poeta porque la víctima asesinada no corresponde a su sexenio y los de la familia LeBarón sí?

¿En verdad dialogar con el poeta Javier Sicilia ofende su investidura presidencial? ¿En qué sentido profundo podría ofenderle que un padre de un hijo brutalmente asesinado, le pida que escuche y haga efectiva las propuestas que a lo largo de estos años han trabajado con los familiares víctimas de la violencia en el país, con una cifra de casi 300 mil asesinados de 2006 a 2019?

La última vez que el presidente de México y el poeta-activista Javier Sicilia se vieron personalmente, fue el 14 de septiembre de 2018, en el Centro Cultural Tlatelolco, durante el Segundo Diálogo por la Paz, la Verdad y la Justicia.

Ahí junto con su gabinete de seguridad, el entonces presidente electo, escuchó varios testimonios de los familiares víctimas de la violencia. El dolor de los testimonio fue inenarrable, no hay narrativa ni ficción, ni show, ni discurso o posición política de Estado que lo puedan describir. Ahí, el ahora presidente, fue testigo del dolor directo.

¿Cuál es la razón de fondo para menospreciar a Sicilia?