Fue el poderosísimo secretario de Finanzas de Ángel Aguirre

Aunque PRD y PRI cada vez se parezcan más como dos hermanos siameses, el salto de un partido a otro, entre la gente decente, no se ve muy bien, sin embargo, al chapulín, como se le dice a quien realiza la acción, poco o casi nada le importa. Y don Jorge Salgado Leyva, ex secretario de Finanzas con el malogrado gobierno de Ángel Aguirre, es uno de ellos. Después de militar de por vida en el PRI, saltó al llamado sol azteca, luego volvió al tricolor y ahora, parece que del aguirrismo salta al astudillismo.

Después de los lamentables hechos de Iguala, Ángel Aguirre se vio obligado a dejar el gobierno, y con él también desapareció de la escena pública quien fuera su poderosísimo secretario de Finanzas, quien según algunos, se le vió viajando por Europa; otros dicen que fue al Vaticano como buscando la bendición papal o la compra de indulgencias para entrar al cielo, pero según dicen los textos bíblicos, es más fácil que entre un camello por el ojo de una aguja que...

Algunos periodistas locales refieren haberlo visto en el exclusivo fraccionamiento de Troncones, en Zihuatanejo, donde se construyó una elegante mansión y en donde se codea con millonarios mexicanos y extranjeros. Este lugar ha sido su refugió en los últimos meses desde que dejó el gobierno por la crisis provocada por la desaparición y posible asesinato de los 43 estudiantes de la normal de Ayotzinapa.

Pero cierto o no, el asediado funcionario fue descubierto hoy en Acapulco y de inmediato la “prensa” chayotera se le fue encima. Su equipo de seguridad, acostumbrado a que el ex de los billetes todo compraba, quiso evadir a los “representantes de la prensa” con promesas pero como nadie le cree nada, dispararon sus cámaras contra su humanidad. Veamos.

Sin estar en la agenda oficial, este mediodía del sábado, el ex secretario de Finanzas durante el gobierno de Ángel Aguirre Rivero, el peso completo Jorge Salgado Leyva, fue recibido en lo que antaño fue la oficina privada del padre de Carlos Salinas de Gortari, Raúl Salinas Lozano, y en lo que hoy es la casa de la cultura del puerto, por el gobernador Héctor Astudillo Flores. Mientras el gobernador recibía a Salgado Leyva, y antes a Bismarck Villanueva, director de RTG, y a Fermín Alvarado, a 500 metros de distancia estaban asesinando a tres prestadores de servicios turísticos.

El alto funcionario aguirrista, responsable del manejo del dinero público durante ese gobierno, arribó en una camioneta Honda,  último modelo color azul eléctrico, conducida por un chofer mayor de edad. Sin cuerpo de seguridad visible como acostumbraba, ingresó caminando desde la Costera hasta lo que fue Villa Florance y saltando las medidas de control que maneja el actual gobernador llegó hasta donde se encontraba el mandatario guerrerense.

Salgado Leyva Guerrero (1)El personal de seguridad de Astudillo Flores, al mando de un guardia federal de apellido Lozano, detuvo el vacilante paso del voluminoso ex funcionario. De pronto como que todo el paso del tiempo se le vino encima y como que recordó que ya no es más el poderosísimo secretario de Finanzas que fue. El obeso funcionario fue retenido, mientras se le informaba que sería atendido por el ex lanchero, originario del balneario de Hacienda de Cabañas, el arrogante secretario privado del gobernador, Pedro Ocampo, quien le abrió la puerta para ver a su jefe, aunque el primero tuvo que esperar más de una hora.

Sí bien a bien, como dicen por acá, no se supo el asunto de la visita del ex funcionario aguirrista porque el señor Ocampo prohibió a los reporteros presentes y al equipo de comunicación social tomar placas de tan reconocido visitante. El millonario funcionario quien ha logrado colocar en este gobierno a su hijo y ex diputado federal “perredista”,  ahora también priísta, Jorge Salgado Parra, como responsable de alfabetización en la entidad y su brazo derecho, María Guadalupe Morales, como directora de control patrimonial, ahora, según trascendió, también busca ubicarse como subsecretario de Finanzas del actual gobierno priísta.

La reunión se prolongó por más de dos horas. Al salir, don Jorge fue acompañado por el secretario privado de Astudillo Flores hasta su camioneta. Salgado Leyva aún tuvo tiempo para decirles a los reporteros presentes: “aguanten, vienen tiempos mejores donde sí va haber billetes”.

La promesa del funcionario a los reporteros era solo un grito prometedor para que los tundemáquinas presentes no consignarán la visita y su aparición pública o lo que fue calificado como “la búsqueda de chamba”, como comentaron los presentes. Sin embargo, los de la pluma conociéndole como “lord mentiras” no le creyeron nada y se dieron gusto poniendo el dedo y haciendo clicks en sus cámaras.

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