El gobernador interino de Guerrero, Salvador Rogelio Ortega, rechazó que la Coordinadora Estatal de Trabajadores de la Educación de Guerrero (Ceteg) tenga de rodillas a su estado y destacó que actualmente de los 46 municipios que habían sido tomados, solamente cinco permanecen en manos de los maestros. Además, informó que mantiene un estrecho diálogo incluso con liderazgos radicales para lograr un acuerdo institucional y garantizar que habrá paz a las elecciones del 7 de junio.

“Vayamos con todos los liderazgos hasta los más radicales, con quienes estamos en diálogo, a un acuerdo institucional y que nos permita garantizar otro gran derecho el 7 de junio: que podamos ir en paz las y los guerrerenses a emitir el sufragio por los candidatos y candidatas de los partidos políticos de nuestra preferencia”, dijo.

Respecto al problema magisterial, dijo que a través del diálogo y el acuerdo con los integrantes de la Ceteg se ha ido resolviendo la crisis, y el “enfermo ya salió de terapia intensiva pero aún está en cuidados especiales”.

Al comparecer ante integrantes de la Comisión de Derechos Humanos de la Cámara de Diputados, el mandatario destacó que gracias al diálogo y la tolerancia se ha logrado incentivar tanto el turismo como la economía en Acapulco y el estado.

En esos temas se logró realizar actividades como el Tianguis Turístico, la Convención Nacional Bancaria, el Festival Internacional de Cine y una competencia mundial de tiro al blanco con escopeta calibre 12, que el organizador había comentado se llevaría a otra sede por motivos de seguridad, pero el gobernador lo convenció al garantizar que habría paz.

En materia de seguridad afirmó que el gobierno guerrerense representado por el secretario de Seguridad, general Pedro Almazán Cervantes, ha cumplido con respeto irrestricto y tolerancia los protocolos de intervención que les ha marcado el gobierno federal.

Ortega Martínez afirmó que en el estado de Guerrero se tiene que ser sumamente cuidadosos en la intervención y aplicación de la ley, lo que no significa que sean omisos ni irresponsables.

“Yo le he indicado al general Pedro Almazán que aun en área federal, nosotros con nuestros elementos tenemos que estar apoyando a la federación con los protocolos correspondientes”, abundó el mandatario estatal.

Dicho apoyo consiste en estar ahí sin armas, con la presencia de notarios y visitadores de derechos humanos, con personal de seguridad “desarmados y sin toletes incluso, y así lo marca el protocolo. Se han respetado absolutamente esas indicaciones”.

Otra instrucción es que si encuentran personas in fraganti y en in situ vandalizando a terceros, se aplique la ley “porque ahí no hay represión, ahí es aplicar la ley y el Estado de derecho con pulcritud”.

El gobernador de Guerrero informó que se han tenido detenciones y en su momento han llegado a garantizar a través del diálogo que no se propicie tener que hacer un canje.

Refirió que los derechos de libre manifestación, crítica, reclamo y exigencia a la autoridad terminan cuando empieza los derechos de terceros, y ahí tiene que estar la autoridad e intervenir para salvaguardarlos.

Afirmó que ha dedicado su tiempo a desactivar el conflicto en Guerrero “y creo que lo voy logrando”, pero advirtió que las “brazas ahí están y falta un leve viento para volverlas a incendiar”.

Al respecto hizo un recuento de la estrategia que diseñó para encarar la crisis en Guerrero y sus resultados, señaló que fue una crisis muy profunda que se expresó en lo que llamó “miles de manifestantes que orientaron su coraje y rabia a las instituciones”.

Aseveró además que la delincuencia organizada penetró el tejido social de Guerrero, las instituciones y los partidos políticos, primero financiando campañas y luego postulando a candidatos cuyo caso emblemático es Iguala, y también a la policía que se puso al orden de la delincuencia, lamentó.

“La tragedia de Iguala es el drama, los estudiosos del tema me dicen Iguala fue un caso, pero pudo haber pasado en 22 municipios de Guerrero, de esa magnitud es el tema y la crisis que a mí me tocó encarar”, externó.