Entre danzas, incienso y oraciones, miles de personas asistieron a la Zona Arqueológica de Tehuacalco para recibir a la primavera y cargarse de energía.

Procedentes de diversos municipios y estados del país, muchos de ellos vestidos de blanco y portando flores, al menos 3 mil personas asistieron al equinoccio que marca el inicio de la primavera para recargarse de energía.

Desde las 06:00 horas llegó la gente para recibir los primeros rayos del sol y cargarse de energía durante la entrada de la primavera.

En punto de las 07:50 horas, cientos de familias con niños y adultos mayores vestidos de blanco, tomados de la mano y formando un círculo empezaron el ritual guiados por Kenamatzin, vestido de guerrero azteca, y realizaron diversas oraciones.

La Zona Arqueológica de Tehuacalco significa “Lugar de Agua”, nombre que fue otorgado por grupos náhuas que llegaron después de la conquista para suplantar a las etnias; es territorio yope o yopinzingo, lengua tuzteca, y está compuesto de un centro cívico ceremonial dedicado al culto del agua y a los cerros.

Durante este equinoccio de primavera se presentaron danzas prehispánicas del grupo Yoguala de la ciudad de Iguala.

También se presentó una exposición fotográfica denominada “10 años de Tehuacalco”, donde se muestra cómo iniciaron los trabajos en 2006 en el Juego de Pelota, Palacio, Cerro Sagrado, la Calzada de la Lluvia y altares del culto a la tierra.

Los visitantes también escucharon conferencias sobre el significado de la zona arqueológica, así como los antecedentes históricos de la misma.

Con información de Notimex