Chilpancingo, Guerrero.- Ante el temor de sufrir un atentado por integrantes de la delincuencia organizada, el alcalde perredista de Tixtla, Hossein Nabor Guillén reforzó su seguridad personal desde hace un mes, luego del asesinato de su homólogo de Pungarabato y compañero de partido, Ambrosio Soto Duarte.

Entrevistado en la capital, dijo que el gobierno del estado, y la federación no tiene el control de los grupos de la delincuencia que operan en la entidad, y los municipios están solos.

“El gobernador (Héctor Astudillo) nos pidió que por seguridad reforzamos las medidas de seguridad, no es la excepción mía, todos los presidentes o la mayoría de los presidentes estamos viviendo esta inseguridad que nos aqueja”.

“No he tenido, gracias a Dios, hasta el momento ninguna amenaza, estamos previniendo algún atentado, habido atentados, perdió la vida nuestro amigo Bocho presidente de Pungarabato. Esta medida nos sugirió el gobernador la pudiéramos agudizar”, dijo.

Sin embargo, Nabor Guillén dijo que, solicitó al gobierno del estado le asignarán policías estatales para su seguridad, pero obtuvo una respuesta negativa, y le argumentaron que no contaban los elementos suficientes ni la capacidad para signarle seguridad.

Por lo cual, desde hace un mes se asignó una patrulla de la policía municipal, quienes lo acompañan a todas partas.

A pregunta expresa, el primer edil aseguró que no ha tenido ningún incidente ni amenazas, y el refuerzo de su seguridad fue motivada por el asesinato de Soto Duarte, sin embargo, el perredista reconoció que en su municipio el problema de la delincuencia organizada se ha agravado.

El gobernador, dijo, tiene conocimiento de la situación de violencia que se vive en el municipio, y a partir de este miércoles se han intensificado los operativos de los policías estatales, donde se han desplegado ocho patrullas por órdenes del mandatario estatal.

“En Tixtla, el gobernador sabe que el problema de la delincuencia se ha agravado, él tiene conocimiento, yo le he participación de esta preocupación”, sostuvo.

Argumentó que es “complicado darle seguridad a la población” del municipio, pues sólo cuentan con 55 policías, los cuales se dividen en dos turnos, y de acuerdo a los últimos resultados de los exámenes de control y confianza, por lo menos 10 reprobaron y habrán de ser despedidos y liquidados.

Al alcalde se le recordó que pese a los operativos de seguridad se han registrado hechos de violencia en el tramo carrero Chilpancingo- Tixtla, donde han sido asesinados y levantados funcionarios del gobierno municipal de Chilapa.

Nabor Guillén, argumentó que “lamentablemente el gobierno del estado, ni el federal, tienen un control con respecto al tema de la delincuencia (organizada), y los municipios estamos aislados”.

El 16 de julio, el regidor priista de Chilapa Miguel Ángel Salmerón Nava fue asesinado en el tramo carretero Tixtla-Chilapa.

El edil, regresaba de un evento de Casa Guerrero en la capital, cuando junto a la comunidad Plan de Guerrero en Tixtla, fue alcanzado por hombres armados quienes lo persiguieron y desde vehículos en movimiento le dispararon.

La noche del martes 23 de agosto, el secretario de Obras Públicas del Ayuntamiento de Chilapa, fue levantado por hombres en la misma zona donde fue acribillado Salmerón Nava. El funcionario viajaba con su chofer y un Policía Municipal, quien fungía como su seguridad personal.

Ocho días después el funcionario fue encontrado asesinado y con huellas de tortura, junto a sus acompañantes sobre el libramiento Tixtla-Chilpancingo, en dicha zona han sido tirados una veintena de cadáveres en lo que va del año.