NotieSe.- Entre los años 1995 y 2014, se han registrado 1218 homicidios por homofobia en México, reveló el más reciente informe de la Comisión Ciudadana contra los Crímenes de Odio por Homofobia (CCCOH) de la organización civil Letra S Sida, Cultura y Vida Cotidiana A.C., el cual considera que esta es la expresión más extrema del prejuicio contra lesbianas, gays, bisexuales, travestis, transgéneros y transexuales.

El documento, presentado en el Foro Homofobia y Derechos Humanos en México, en la Facultad de Derecho de la UNAM, en víspera del 17 de mayo, Día Internacional de Lucha contra la Homofobia, indica que la mayor cantidad de este tipo de homicidios se ha registrado en hombres (976); seguido por integrantes de la comunidad trans (travestis, transgénero y transexuales) con 226 casos reportados, y mujeres (16).

Respecto a la última cifra, se advierte que los asesinatos contra mujeres lesbianas están subreportados debido a que los medios no las identifican como tales y pueden pasar como feminicidios. Aunque es un hecho que los crímenes motivados por el perjuicio homofóbico afectan más a hombres y a personas trans.

La investigación, realizada por Alejandro Gabriel Flores Medel, cuyo monitoreo de medios abarca 32 estados, mostró que la entidad donde mayor número de casos se presentaron fue el Distrito Federal con 190; continúa el Estado de México (119); Nuevo León (78); Veracruz (72), Chihuahua (69),  Jalisco (66), Michoacán (65) y Yucatán (60).

El rango de edad más frecuente de las víctimas va de entre 30 y 39 años con 266 registros; después de  los 18 a los 29 años con 261 casos; el siguiente grupo es el de personas de 40 y 49 años (170); 50 a 59 años (105); 60 en adelante (74); menores de edad (23), y en 319 casos no se encontró el dato de la edad de la víctima.

De acuerdo con el texto, el domicilio (525 ocasiones) y la vía pública (280) fueron los lugares donde se encontró el cuerpo de las víctimas con mayor frecuencia. Otro sitio común fueron baldíos (82); hoteles o moteles (77); el campo (60); lugar de trabajo (53); canales o ríos (33); vehículo (27), y en otros 23 casos se desconoce el lugar exacto donde se cometió el homicidio.

Más del 80 por ciento  de los registros muestran que las víctimas recibieron varios tipos de agresión antes de ser asesinadas. Las agresiones con arma blanca (476) son el principal tipo de ataque, seguidos de los golpes (243); el bloqueo de la respiración (207); arma de fuego (157); ataque con objetos contundentes (59); atropellado (14); torturado (8); calcinado (7); descuartizado (5); envenenado (4), y sin dato (31).

El informe recalca que desde 2005, el  registro muestra una tendencia al aumento en el número de homicidios motivados por el prejuicio homofóbico, hecho que coincide con la mayor visibilidad pública ganada por la comunidad de la diversidad sexual desde ese año. Sin embargo, el aumento también puede deberse a una mayor cobertura periodística de este tipo de crímenes.

En 1995 se habían recabado 79 casos, para 1996, 53; 1997, 59; 1998, 43; 1999, 37; 2000, 39; 2001, 51; 2002, 51; 2003, 38; 2004, 51; 2005, 71; 2006, 59; 2007, 48; 2008, 63; 2009, 64; 2010, 62; 2011; 103; 2012, 108; 2013, 78 y 2014, 61.

Selección específica

Sobre las cifras, Alejandro Brito Lemus, director de Letra S, explicó que el análisis de la información ha permitido observar que hay delincuentes que seleccionan específicamente a hombres homosexuales por considerarlos víctimas fáciles de robo.

Reflejo de esto, afirmó, es que en 35 por ciento de los casos revisados por la Comisión Ciudadana Contra los Crímenes de Odio por Homofobia, el móvil es el robo, pero hubo una selección específica de la persona por ser homosexual, es decir, la homofobia está en la selección de la víctima.

El también periodista comentó que un crimen de odio es una ofensa criminal en contra de la persona, en este caso, por su preferencia sexual, sin embargo, las autoridades, al saber que el individuo involucrado es homosexual o transexual inmediatamente lo considera como un crimen pasional sin tomar en cuenta que por el contexto social en el que vivimos, la víctima es vulnerable y el trasfondo de los hechos es que el crimen tuvo un motivo en los prejuicios homofóbicos del victimario. (Notimex)