El ministro de Hacienda de Reino Unido, George Osborne, presentó el presupuesto 2015 bajo el reconocimiento de que el gobierno “gasta mucho y pide prestado mucho” y anunció entre aplausos y vítores un aumento al salario mínimo nacional.

“Gran Bretaña todavía gasta mucho, pide prestado mucho, y nuestra débil productividad muestra que no nos capacitamos lo suficiente, no construimos lo suficiente, ni invertimos lo suficiente”, reconoció el encargado de la política económica y financiera del gobierno conservador.

Al iniciar su mensaje, Osborne se refirió a la crisis en Grecia al señalar que “si un país no tiene control de su deuda, la deuda toma el control del país”, advirtió.

Uno de los anuncios sorpresivos que fue bien recibido por los diputados fue el de incrementar el salario mínimo nacional a 9 libras la hora (13.80 dólares) para el año 2020. Actualmente se ubica en 6.50 libras por hora en promedio.

El presupuesto presenta “un plan para Gran Bretaña para los próximos cinco años para trasladarnos de un salario bajo, impuestos altos y una economía de prestaciones sociales, a una de salarios más altos, bajos impuestos y menores beneficios sociales”, señaló el político conservador.

Osborne presentó ante el parlamento un paquete económico que consiste en continuar con las medidas de austeridad que iniciaron tras la crisis económica de 2008, entre las que se encuentra ahorrar 37 mil millones de libras (54 mil mdd) en los próximos cinco años para reducir el déficit.

Durante la presentación del presupuesto en la Cámara de los Comunes, el “Chancellor” anunció recortes a las prestaciones sociales por un monto de 12 mil millones de libras (18 mil mdd) que afectará a las familias de bajos recursos.

De nueva cuenta, el ministro congeló el alza a las gasolinas en un intento por aliviar la golpeada economía familiar.

Por su parte, la líder del opositor Partido Laborista, Harriet Harman, criticó las medidas económicas al asegurar que la economía requiere fortalecerse “pero no a costa de los que menos tienen”.

En la presentación de su quinto presupuesto, Osborne subrayó que la economía creció 3.0 por ciento el año pasado, el crecimiento más rápido de los países del G7, muy por encima de Alemania y Francia, mientras que este año será de 2.4 por ciento.