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Reino Unido y la UE se divorcian tras 45 años de matrimonio sin amor

Los probrexit afirman que Reino Unido podrán por fin “retomar el control” de sus fronteras, sus leyes, sus finanzas.

Por Redacción, 2018-11-25 10:00

México, AFP.-Tras unas negociaciones largas y dolorosas, Reino Unido y la Unión Europea firmaron el domingo el acuerdo de divorcio que pondrá fin a más de 45 años de un matrimonio de conveniencia donde las cuestiones económicas siempre se impusieron al proyecto político.

“Desde 1973, siempre fue una relación utilitaria con una insistencia principal en la dimensión económica”, subrayaba poco antes del referéndum sobre el Brexit Pauline Schnapper, profesor de civilización contemporánea británica en la universidad de la Sorbona, en París. “La dimensión sentimental es casi inexistente”.

Para empezar, los británicos no quisieron adherirse al proyecto europeo, concebido tras la Segunda Guerra Mundial con un espíritu de reconciliación. “No nos sentíamos suficientemente vulnerables para sumarnos a él”, resume Anand Menon, profesor de política europea en el King’s College de Londres.

El país estaba además centrando en su “relación especial” con Estados Unidos y en su imperio colonial o lo que quedaba de él.

Londres apreciaba sin embargo el proyecto y lo apoyó, como demuestra el discurso de Zúrich en 1946 en que Winston Churchill llamó a la creación de los “Estados Unidos de Europa”.

A principios de los años 1960, la situación cambia: el crecimiento británico es inferior al de sus vecinos francés y alemán y Reino Unido quiere subirse al tren en marcha.

“Devuélvanme mi dinero”

“Los dirigentes británicos se dieron cuenta de que no podrían quedarse al margen de lo que tomaba rápidamente el aspecto de la organización más fructífera en términos económicos, políticos y de seguridad en Europa del oeste”, subraya Tim Oliver del Instituto de Estudios Diplomáticos de la universidad Loughborough de Londres.

Sin embargo la adhesión no fue fácil: la primera candidatura en 1961 chocó con el veto del general Charles de Gaulle, que veía en los británicos el “caballo de Troya” de los estadounidenses y puso en duda su espíritu europeo.

Tras un nuevo veto del presidente francés en 1967, Reino Unido entró finalmente en la Comunidad Económica Europea (CEE) en 1973.

Pero esta fecha coincide con la primera crisis del petróleo y el acelerón económico que Londres esperaba no tuvo lugar. Sin embargo en 1975, consultados en referéndum sobre su pertenencia a la CEE, un 67% de los británicos votó por quedarse.

La primera crisis no se hizo esperar: en 1979, Londres se niega a participar en el sistema monetario europeo en nombre de su soberanía nacional y monetaria. Después se opondrá a toda iniciativa para reforzar la integración política, a lo que sus críticos responden afirmando que Reino Unido tiene “un pie dentro y un pie fuera” del bloque.

En 1985 rechaza participar en los acuerdos de Schengen y en 1993 en el euro.

La primera ministra Margaret Thatcher resumió esta oposición en un discurso en 1988 en que fustigó la idea de “un superestado europeo que ejerza su dominio desde Bruselas”.

Y eso que cuatro años antes, la dirigente conservadora había obtenido la rebaja a su contribución al presupuesto europeo que había pedido con el famoso grito de “I want my money back” (“Devuélvanme mi dinero”).

Libertad “ilusoria

La desconfianza hacia Bruselas se acentúa a mediados de los años 1990 con la creación del partido UKIP, que aboga por salir de la UE. Sus éxitos electorales llevan al Partido Conservador, una gran franja del cual ya es euroescéptica, a endurecer su discurso.

La crisis de la Eurozona y la inmigración a gran escala procedente de la UE –pese a que contribuyó al crecimiento británico– favorecen la radicalización del debate, empujando al primer ministro conservador David Cameron a organizar el 23 de junio de 2016 el referéndum que firma la ruptura.

Los probrexit afirman que Reino Unido podrán por fin “retomar el control” de sus fronteras, sus leyes, sus finanzas.

Una apuesta que hasta ahora ha demostrado ser “ilusoria”, considera Thierry Chopin, profesor en el Escuela de Ciencias Políticas de Lille, en el norte de Francia.

Porque no solo el país sigue profundamente dividido sobre la futura relación que quiere con la UE sino que ahora se ve que incluso fuera del bloque deberá seguir respetando un cierto número de reglas europeas para continuar comerciando con los 27.

“Tenían una situación bastante ideal porque estaban dentro de la unión pero con derogaciones sobre un cierto número de cosas”, resumen Pascale Joannin, directora general de la Fundación Robert Schuman.

“Ahora van a estar fuera de la unión institucional, sin voz ni voto, y deberán acatar una parte de la reglamentación europea”, agrega.

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Hunde Trump reputación de EU: encuesta

Así lo reconocen aún los simpatizantes de su partido y el resto de la opinión pública estadunidense

Por Redacción, 2018-12-17 10:38

Washington.-El respeto de Estados Unidos en la arena internacional ha sufrido una notable caída durante la presidencia de Donad Trump, y así lo reconocen aún los simpatizantes de su partido y el resto de la opinión pública estadunidense, reveló una encuesta difundida hoy.

El sondeo elaborado por el Proyecto de Estudios de Política Internacional del Colegio de William and Mary, en Virginia, mostró que para un 93 por ciento de los expertos en relaciones internacionales y académicos, Estados Unidos es visto con menos respeto ahora que en el pasado.

Apenas 4.0 por ciento de los mil 157 expertos y académicos consultados en octubre creen que el país goza del mismo respeto que en el pasado, y para otro 2.0 por ciento, este es mayor ahora.

Los resultados dados a conocer este lunes, contradicen la aserción frecuente de Trump en el sentido de que Estados Unidos goza ahora de un mayor respeto internacional, y la valoración es compartida por el resto de la opinión pública, aunque con claras divisiones partidistas.

Así, mientras un 42 por ciento de los republicanos acepta que el país es visto con menos respeto por otras naciones, entre los demócratas el porcentaje alcanza en 87 por ciento.

Casi dos terceras partes, o 78 por ciento de las mil 504 personas encuestadas por separado por el Centro Pew, creen que esta falta de respeto constituye un problema mayor para el país, en tanto que para 21 por ciento es un problema menor, mientras que para el 1.0 por ciento restante no lo es.

Entre estos, siete de cada diez dijeron que bajo la presidencia de Trump Estados Unidos ha mantenido el mismo nivel de respeto internacional y 13 por ciento opinó que el país es más respetado ahora.

El Centro Pew hizo notar que la baja en la percepción de que el país es menos respetado, superó los niveles de la decepción que llevaron a menos estadunidenses a una valoración similar después de la invasión de Irak por parte de Estados Unidos en 2004, durante la presidencia de George W. Bush.

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Rescata comando antisecuestro a sobrina de García Márquez

Los secuestradores pedían cinco millones de dólares.

Por Redacción, 2018-12-17 08:32

Bogotá.-Un comando elite antisecuestro rescató hoy a Melisa Martínez García, sobrina nieta del fallecido Premio Nobel de Literatura, Gabriel García Márquez, quien estaba en poder de un grupo de delincuentes desde hacía cuatro meses, informó el presidente Iván Duque.

La liberación de Martínez García, dijo el mandatario, fue una acción coordinada de los diferentes cuerpos de seguridad que trabajaron desde el momento de su secuestro, el pasado 23 de agosto en la zona bananera del departamento del Magdalena, en la costa caribe colombiana.

Los secuestradores pedían cinco millones de dólares por la liberación de Martínez García de 33 años, nieta de Jaime García Márquez, hermano del premio Nobel de Literatura (1982), de acuerdo con los reportes policiales.

Notimex

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Datos de Facebook, Twitter y Google confirmarían injerencia Rusa en elecciones de EU

Los rusos que trabajan en la Agencia de Investigación de Internet pudieron inmiscuirse en las elecciones de 2016.

Por Redacción, 2018-12-17 08:11

Washington.-Un informe preparado para el Senado de los Estados Unidos, el más amplio hasta el momento sobre la campaña de desinformación de Rusia en torno a las elecciones de 2016, confirmó el uso de todas las principales plataformas de medios sociales para apoyar la campaña electoral del presidente Donald Trump.

Los conjuntos de datos utilizados por los investigadores fueron proporcionados por Facebook, Twitter y Google y cubrieron varios años hasta mediados de 2017, cuando las compañías de medios sociales tomaron medidas contra cuentas rusas por entregar palabras, imágenes y videos adaptados a los intereses de los votantes para ayudar a elegir Trump.

El informe, cuyo borrador fue obtenido por The Washington Post, es el primero en estudiar los millones de publicaciones proporcionadas por las principales empresas de tecnología al Comité de Inteligencia del Senado, encabezado por el senador republicano Richard Burr, su presidente, y el senador demócrata Mark Warner.

El panel bipartidista no ha dicho si respalda los hallazgos, pero planea lanzarlo públicamente junto con otro estudio más adelante esta semana.

La investigación, realizada por el Proyecto de Propaganda Computacional de la Universidad de Oxford y Graphika, una firma de análisis de redes, ofrece nuevos detalles sobre cómo los rusos que trabajan en la Agencia de Investigación de Internet pudieron inmiscuirse en las elecciones de 2016.

“Lo que está claro es que todos los mensajes claramente buscaban beneficiar al Partido Republicano, y específicamente a Donald Trump”, dice el informe.

“Trump se menciona más en las campañas dirigidas a los conservadores y los votantes de derecha, donde los mensajes alentaron a estos grupos a apoyar su campaña”, mientras que, “los grupos principales que podrían desafiar a Trump recibieron mensajes que intentaban confundir, distraer y finalmente disuadir a los miembros de votar”.

La campaña rusa se concentró particularmente en dirigir a los conservadores en temas como los derechos de armas y la inmigración, al tiempo que minó la influencia política de los votantes afroamericanos de izquierda al socavar su fe en las elecciones y difundir información engañosa sobre cómo votar.

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