Corresponsales locales reportaron la muerte de dos hermanos a manos de una multitud en un ejido de Cunduacán, el gobierno afirma a través de su cuenta de Twitter que se trata de un enfrentamiento entre bandas

Este lunes a las tres de la tarde, el pequeño parque público del ejido Morelos Piedra, en el municipio de Cunduacán, Tabasco, fue escenario de un presunto linchamiento en el que murieron dos hombres que un día antes habían asesinado a un albañil.

Según las versiones manejadas por dos medios locales y algunos pobladores del ejido en las redes sociales, el domingo por la tarde los hermanos Ricardo y Rubén Hernández Cortázar atacaron a machetazos al albañil Otilio García López, de 40 años, y a su ayudante, en un depósito de cerveza. El albañil fue trasladado a un hospital de la capital del estado, donde falleció a la medianoche.

Los familiares del muerto, junto una multitud de vecinos se armaron de palos y machetes para buscar a los agresores, encontrándolos en el domicilio de su abuelo. Según la versión de un corresponsal de los medios locales, los lugareños rodearon la casa, avisaron a las autoridades y esperaron toda la mañana a que la policía llegará a catear la casa. Cerca de las 15:00 horas y ante la ausencia de las autoridades entraron por la fuerza a la casa y arrastraron a los hermanos Hernández Cortázar hasta el parque de la comunidad, donde procedieron a matarlos a golpes y machetazos frente al grueso de los mil 700 habitantes de la comunidad.

La policía municipal habría llegado en esos momentos, pero la multitud no les permitió intervenir y sólo pudieron acordonar el lugar donde yacía muerto Rubén, mientras que su hermano Ricardo fue trasladado a la Cruz Roja, donde murió a las pocas horas.

A las pocas horas también, el gobierno del Estado negó las versiones periodísticas con una sola frase publicada en Facebook y en Twitter: “Aclara Gobierno Del Estado De Tabasco que no ocurrió ningún linchamiento en R/a Morelos Piedra, Cunduacán. Los hechos son resultado de pelea entre dos bandas”.

No se emitió ningún comunicado y ningún funcionario salió a explicar la versión oficial. En las fotografías subidas a las redes por un reportero de la región, puede verse a un grupo de más de 20 personas armadas sobre todo con palos y también los cuerpos ensangrentados de los dos hermanos sobre la batea de una camioneta.

Lo único cierto al momento de escribir esta nota es que entre domingo y lunes tres personas fueron asesinadas de manera violenta en el ejido Morelos Piedra, y que los linchamientos se han vuelto un escenario común ante el fracaso de la seguridad pública en el estado. En los últimos dos meses ya se habían llevado a cabo por lo menos 17 linchamientos en Tabasco, destacando el ocurrido en junio en el ejido C-21 del municipio de Cárdenas, donde sus habitantes capturaron y apalearon a tres policías municipales que se dedicaban a asaltar tienditas en sus ratos libres.

Hasta ahora ninguno de estos linchamientos había terminado con la muerte de los delincuentes, pero era un escenario que no podía descartarse. En varias colonias de la capital Villahermosa grupos de vecinos han colocado mantas que amenazan con el linchamiento a los delincuentes que lleguen a caer en sus manos.