México.- Una de las grandes apuestas del gobierno de Andrés Manuel López Obrador (AMLO) para impulsar el desarrollo del país es sacar a Petróleos Mexicanos (Pemex) del rezago e incrementar la producción de petróleo a 2.6 millones de barriles para el año 2024.

Sin embargo la petrolera mexicana, la más endeudada del mundo, enfrenta un nuevo obstáculo en su objetivo: tiene el nivel más bajo de reservas entre las grandes petroleras mundiales y de mantenerse las agresivas metas de producción, podrían agotar el nivel de reservas probadas de 7,897 millones de barriles de petróleo crudo equivalente en 8 años de producción, afirma un análisis de Fitch.

"Pemex tiene una gran cantidad de recursos prospectivos que podrían convertirse en reservas si incrementa sus capacidades financieras. En México, el factor de recuperación es extremadamente bajo", señaló Marco Cota, consultor de Talanza Energy, al periódico Reforma.

Actualmente, Pemex produce más de lo que repone. El último reporte señala que repuso sólo 35% de lo que extrajo y según el análisis de Fitch, con una tasa de restitución de 50%, la petrolera elevará su nivel de endeudamiento y perderá flujo de efectivo.

Actualmente, la deuda de Pemex equivale al 25.2% de su nivel de reservas probadas, a un precio de 50 dólares por barril. Las reservas petroleras sirven como una referencia de garantía para los tenedores de deuda de la compañía sobre su capacidad de pago de sus compromisos financieros.

"Si todo el recurso se destina sólo a extraer es muy probable que las reservas se empiecen a agotar, el problema es que entre menos presupuesto tenga Pemex será más difícil materializarlo", aseguró Cota, para quien la única alternativa de Pemex es volver a realizar las rondas petroleras para reactivar su producción.

"No veo cómo se pueda revertir la tendencia de declinación, porque actualmente están cancelados los medios para lograr acercarnos a la meta; aun teniendo los farmouts y las rondas activas, las metas que se propuso este gobierno son intangibles, en un corto-mediano plazo, no se puede ver cómo se revierta esta tendencia de declinación", expuso Emily Medina, especialista de la Energy Policy Research Foundation.