México.-El pasado mes de abril, un restaurante de Queenstown, Nueva Zelanda, agregó una nueva hamburguesa a su menú, cubierta con una combinación de chile, totopos, guacamole, queso y salsa. "Presentamos la Pablo Escoburger", escribió The World Bar en Facebook. "Sólo puede haber un rey".

Varios meses antes, el restaurante australiano Ze Pickle presentó su propia Pablo Escoburger, que también incluía guacamole, totopos, queso y jalapeños. Ninguna de las dos parece haber generado gran controversia; el World Bar ya no sirve su Escoburger, y la de Ze Pickle fue rebautizada simplemente como "Pablo".

Pero poco después de que abriera un restaurante en Melbourne llamado Pablo's Escoburgers, comenzaron a servir una hamburguesa doble con queso que se llama El Patrón, rematada con una línea de polvo blanco (harina de ajo) simulando cocaína y adornada con un billete falso de 100 dólares enrollado. Y a diferencia de las Escoburgers anteriores, ésta, al parecer, llamó la atención de todos.

Ponerle Pablo Escobar a una hamburguesa hace que las cosa se compliquen, porque hay muchas personas que no están de acuerdo con la idea de convertir a un secuestrador asesino y narcoterrorista en un chiste.

En la página de Facebook de Pablo's Escoburgers, las respuestas son sorprendentemente variadas. Hay un tipo que publica "#changethename" en cada comentario, y otro que responde con un GIF de un medidor para saber qué tan ofensivo es. Hay australianos etiquetándose entre sí, sugiriendo que quieren ir por la hamburguesa de inmediato, y un comentario de una mujer colombiana diciendo que un coche bomba relacionado con Escobar casi mata a su madre.

Gabriel García Márquez intentó conciliar la percepción de Escobar en su libro Noticias de un secuestro, que detallaba varios secuestros realizados por el propio Cartel de Medellín de Escobar. “En la cumbre de su esplendor se erigieron altares con su retrato y les pusieron veladoras en lascomunas de Medellín. Llegó a creerse que hacía milagros", escribió sobre Escobar.

“Ningún colombiano en toda la historia había tenido y ejercido un talento como el suyo para condicionar la opinión pública. Ningún otro tuvo mayor poder de corrupción. La condición más inquietante y devastadora de su personalidad era que carecía por completo de la indulgencia paradistinguir entre el bien y el mal".

La corrupción y el mal pueden o no ser adjetivos que te gustaría relacionar con tus hamburguesas con queso, pero Vaughan Marks, el propietario de las Pablo's Escoburgers, no se echa para atrás.

"Estamos muy orgullosos de nuestras hamburguesas, pero también entendemos que Pablo Escobar fue un hombre horrible que destruyó las vidas de miles de colombianos", escribió en Facebook. “No aprobamos, idolatramos ni promovemos a Pablo Emilio Escobar ni sus acciones de ninguna manera. Sin embargo, somos australianos y sabemos cómo reírnos de un buen juego de palabras".