México.-El cuerpo de Hernán Cortés, el conquistador que instauró tres siglos de dominio de la corona española en México, yace olvidado en una iglesia de la capital mexicana, mientras se levanta un nuevo debate sobre su legado.

La historia de cómo llegó a este lugar es tan dramática como la misma conquista, iniciada hace 500 años, cuando Cortés, un talentoso y astuto aventurero nacido en el seno de una familia relativamente pobre zarpó para conquistar el imperio azteca.

Esa colisión violenta entre el nuevo y el viejo mundo emergió a las primeras planas de los diarios esta semana, cuando el presidente mexicano, Andrés Manuel López Obrador, le pidió al rey de España y al papa Francisco que se disculparan por los "agravios" de la conquista.

El gobierno español rechazó la propuesta mientras el Vaticano dijo que consideraba el asunto cerrado, al señalar numerosas disculpas hechas por varios papas.

En tanto, los restos del héroe español que inició todo yacen olvidados en la capital mexicana, en un silencioso recuerdo para ambos países de su pasado en común.

"Los restos de Cortés han tenido una historia muy compleja y novelesca, que merecería un programa especial", dijo a la AFP el historiador Miguel Pastrana, de la Universidad Nacional Autónoma de México.

En sus treinta años, Cortés era un hombre listo y rebelde, cuando inició la conquista en 1519 al desobedecer a su jefe, el gobernador de Cuba Diego de Velázquez, quien le había pedido quedarse en la isla.