Morelos.- Los restos óseos hallados en una supuesta narcofosa de Puente de Ixtla, en el sur de Morelos, corresponden, aparentemente, a un entierro prehispánico, de acuerdo con autoridades de la Fiscalía General del Estado y el INAH.

La dependencia estatal informó que al continuar con los trabajos realizados en un predio localizado en la comunidad El Salado, en ese municipio, especialistas en antropología física del Instituto Nacional de Antropología e Historia (INAH) confirmaron que se localizaron restos óseos y restos de cerámica antigua que pudieran ser prehispánicos.

“Es a partir de la intervención de las comisiones nacional y estatal de búsqueda de personas y colectivos de búsqueda de víctimas, que se localizan algunos restos óseos en predio ubicado en el Municipio de Puente de Ixtla, al sur del Estado de Morelos.

“Derivado de lo anterior, solicitaron la intervención de la Fiscalía General del Estado y es a través de la especializada en Desaparición Forzada de Personas que se solicita y obtiene de un juez de control la autorización para desarrollar los trabajos de exhumación de restos, mismos que iniciaron la tarde de este miércoles y han continuado durante la mañana de este jueves 23 de julio”, informó la FGE.

La dependencia estatal realizó las acciones correspondientes con la intervención de las comisiones de búsqueda, colectivos y observadores de la Comisión Nacional de Derechos Humanos (CNDH), y ante la presunción de la existencia de un panteón local y que los restos pudieran ser antiguos, se solicitó apoyo al INAH.

Liliana Torres Sánders, antropóloga Física del INAH, quien participó en los trabajos desarrollados, indicó que los restos óseos y restos de cerámica localizados de entre los 40 y 50 centímetros de profundidad, pudieran corresponder a vestigios prehispánicos.

“Lo primero que se hace es por parte del INAH es montamos una retícula formal para tener bien ubicados cualquier hallazgo, se empezó a bajar y por niveles estratigráficos, al bajar el primer nivel se empiezan a encontrar fragmentos de cerámica, uno de ellos co, impronta, lo cual nos indica, a parte de la degradación de los huesos, que están muy secos, que es posiblemente material prehispánico.

“Se ha decido dejar en este nivel donde estaba la cerámica, ahí no se va a tocar, y hemos bajado un poco más a limpiar en la parte donde estaba el hueso, que en un primer momento parecía una costilla y ahorita es un fragmento de hueso de pie. Una excavación donde hay cerámica debe ser realizada por un arqueólogo, que es quien tiene la potestad y el derecho de hacer excavaciones, la antropología física solamente se dedica a huesos”, dijo la antropóloga.

Agregó que se realizarán trabajos de limpieza y preservación de la zona para que el personal de salvamento arqueológico del INAH realice las excavaciones ampliadas y preserve los materiales óseos y cerámicos y emita la data para continuar con la extracción de restos correspondientes presumiblemente del periodo post clásico.