México.- El Huacapa en Chilpancingo se convirtió en un río de aguas negras, pestilentes olores y un tiradero de basura clandestino, ante la omisión del gobierno municipal.

En parte de los 17 kilómetros que atraviesan la ciudad se encuentra basura acumulada, agua estancadas, hierba y hasta animales muertos.

El río Huacapa nace aguas arriba de la derivación de las laderas y de la presa El Cerrito Rico, con una longitud de 17 kilómetros, según calculó la Comisión Nacional del Agua (Conagua).

En los años 60, el Huacapa todavía era un río de aguas cristalinas, pero tiempo después se convirtió en la solución de los gobiernos para el problema de drenaje en Chilpancingo y permitió el asentamiento de colonias.

El expresidente municipal de Chilpancingo (periodo de 1990 a 1993) Efrén Leyva Acevedo impulsó el proyecto de embovedar el río para desfogar las aguas negras de Chilpancingo.

Pese a los anuncios del gobierno del estado y municipio de sanear el lugar, las descargas de aguas negras continúan. De acuerdo con el alcalde Antonio Gaspar Beltrán existen por lo menos 200, pero no se conocen acciones para atender el problema.

Desde la esquina que forman la calle Quintana Roo y el encauzamiento en el centro de la ciudad, hasta la calle Baltazar R. Leyva Mancilla junto al Centro Comercial Chilpancingo, existe escurrimientos de aguas negras, en algunas zonas se estanca junto a basura lo que genera la producción de moscos.

Sobre las pestilentes aguas negras, el gobierno del estado desarrolla el parque lineal Huacapa, que incluye una ciclovía con una inversión de 63 millones de pesos.

[caption id="attachment_308913" align="alignnone" width="1055"]Río Huacapa Esta belleza fluvial fue abandonada por los gobiernos locales.[/caption]