#Orbis

Robert Mueller, el fiscal que han convertido en hombre de leyenda

Mueller mantiene en vilo a Washington y a Trump lo tiene con los nervios de punta.

Por Redacción, 2018-12-06 09:46

AFP..- Su nombre está en todas las bocas en el microcosmos político de la capital estadounidense, pero Robert Mueller, el fiscal especial encargado de la explosiva investigación sobre la injerencia rusa, permanece invisible y en silencio.

Sin salir de la sombra, Mueller envía incisivos mensajes a través de documentos judiciales que cuestionan a distintos asesores del presidente Donald Trump, inculpando a uno o dejando al descubierto las mentiras de otro.

En cada ocasión, tanto en las oficinas de los departamentos como en las salas de redacción y las comidas la pregunta que sobrevuela el ambiente es la misma: ¿qué tiene concretamente Mueller contra el ocupante de la Casa Blanca?

Desde hace 18 meses, el fiscal especial dirige las investigaciones sobre la injerencia de Moscú en la campaña para las presidenciales estadounidenses de 2016 y las sospechas de colusión entre el equipo de Donald Trump y Rusia.

Mueller mantiene desde entonces en vilo a Washington y a Trump lo tiene con los nervios de punta.

El presidente no oculta la exasperación que le provoca esta «caza de brujas» sin fundamento, según ha repetido en varias ocasiones. En cuanto a Mueller, considera que está «fuera de control».

Los progresistas ven por el contrario al fiscal especial como una suerte de súper héroe y dan muestras de entusiasmo cada vez que algún procedimiento judicial establece vínculos entre Trump y el Kremlin, por más débiles que sean.

Los republicanos no se atreven, a su vez, siquiera a imaginar los daños que podría sufrir su partido si Robert Mueller terminara inculpando a Trump.

Mueller para Navidad

En los medios de comunicación, Mueller se ha convertido en un personaje de culto. Hay quienes lo representan con los rasgos del Jedi de «La guerra de las galaxias» o de algún caballero de «Juego de tronos».

La semana pasada el programa televisivo «Saturday Night Live» terminó con una canción que parafraseaba un éxito de Mariah Carey: «Mueller, All I Want For Chrismas Is You» (Mueller, todo lo que quiero para Navidad eres tú»).

Pese a todo esto, el fiscal sigue siendo un desconocido para el grueso del público.

Este exmarine de 74 años asumió la jefatura de la policía federal, el FBI, una semana antes de los atentados del 11 de septiembre de 2001, y la mantuvo por 12 años, logrando un respeto unánime.

Hoy continúa evitando los focos de la prensa. Vive rodeado de fuertes medidas de seguridad en un condominio del norte de Virginia y entra y sale de su oficina a través de un estacionamiento subterráneo.

Con los abogados de la presidencia no se reúne en la Casa Blanca: son ellos los que se trasladan allí donde él esté. Su equipo, integrado por una veintena de investigadores y fiscales, lo representa ante los tribunales.

Este año, Robert Mueller fue visto en público únicamente en cuatro ocasiones: cruzando una calle, comiendo en un restaurante común y corriente, en un comercio de Apple junto a su esposa, Ann Standish, y en un aeropuerto, esperando un vuelo a pocos metros de Donald Trump Junior, el hijo del presidente, a quien, según medios de comunicación, tiene entre ceja y ceja.

Cada una de estas apariciones fue ampliamente difundida en las redes sociales, confirmando su excepcionalidad.

Nada se filtra

En una capital como Washington, donde los periodistas abundan, nada se ha filtrado acerca de las investigaciones del fiscal y su equipo.

Mueller tiene un vocero, Peter Carr, que habla solo de lo que ya se ha difundido. Y sobre el resto emite siempre las mismas lacónicas palabras: «Sin comentarios».

A los medios solo les queda especular sobre los progresos de la investigación. Cada acto de la fiscalía especial es analizado del derecho y del revés durante horas y horas en la televisión y es objeto de largas extrapolaciones en la prensa escrita.

Incluso cuando los memorandos de Mueller llegan a ser de conocimiento público los periodistas se quedan con la sensación de que no dicen demasiadas cosas.

Un documento transmitido en la noche del martes a un juez, referido al exasesor de Trump Michael Flynn, se limita a afirmar que este aportó una «ayuda sustancial» en la investigación rusa, pero las partes en que se brindaban detalles sobre esa ayuda fueron cuidadosamente tachadas con tinta negra.

Mueller conserva la misma discreción ante los continuos ataques del presidente Trump.

Apenas una vez, en octubre, los servicios del fiscal rompieron el silencio para pedir al FBI que investigara una maniobra para ensuciar a Mueller.

Militantes conservadores son sospechosos de haber intentado pagar a mujeres para que acusaran a Mueller de haberlas acosado sexualmente varios años atrás.

La afirmación es tan poco congruente con el personaje que demócratas y republicanos coincidieron en considerarla absurda.

#Orbis

Banca digital empieza a dominar el mercado de América Latina

Hoy sus operaciones se focalizan en Brasil (33 %), México (23 %), Colombia (13 %), Argentina (10 %) y Chile (7 %).

Por Redacción, 2019-08-17 14:04

Efe.- Aplicaciones para invertir en línea, bancos 100 % digitales o billeteras virtuales son algunas de las soluciones desarrolladas por la emergente industria tecnofinanciera o «fintech» de Latinoamérica que crece a pasos agigantados con una ola de nuevos negocios.

La industria creció más del 66 % en la región desde la última medición del Banco Interamericano de Desarrollo (BID) y Finnovista, hasta alcanzar un total de 1.166 empresas, según el reporte «Fintech América Latina 2018: Crecimiento y consolidación».

Este concluyó que las «fintech» latinoamericanas están centradas en ofrecer préstamos y financiación colectiva o «crowdfunding» (25 %), pagos y transferencias (24 %) y administración financiera de empresas e individuos (15 %), llegando a ser casi dos tercios de la industria.

Hoy sus operaciones se focalizan en Brasil (33 %), México (23 %), Colombia (13 %), Argentina (10 %) y Chile (7 %), que en conjunto representan el 86 % del total de la actividad regional.

Uno de los aspectos más destacados es que cerca del 35 % de las «fintech» latinoamericanas tienen una mujer fundadora o una en el equipo fundador, muy por encima del promedio mundial estimado en 7 %.

«La industria ‘fintech’ de Latinoamérica está en un período de alto crecimiento y consolidación que no muestra signos de desaceleración», respondió el equipo Fintech de la División de Conectividad, Mercados y Finanzas del BID.

Muestra de ello es que el 25 % del total de las inversiones de capital emprendedor en el sector de tecnología de la región en 2018 (estimadas en 2.000 millones de dólares) se destinó a «fintech», tanto en número de operaciones como en monto en dólares.

«Esta cifra va a crecer» dado que SoftBank, «uno de los mayores inversores en ‘fintech’ en el mundo, anunció un fondo de 5.000 millones de dólares dedicado exclusivamente a empresas tecnológicas de la región», apuntó.

#Orbis

Minería, una industria inhumana en Latinoamérica

En fechas recientes, esta región apunta a la explotación de minerales codiciados por industrias como la tecnológica o la aeroespacial, como el litio y el niobio.

Por Redacción, 2019-08-17 10:25

Efe.- Latinoamérica apunta a la explotación de minerales codiciados por industrias como la tecnológica o la aeroespacial, como el litio y el niobio, aunque aún debe hacer frente a desafíos históricos como la minería ilegal, la gestión sostenible de los recursos o el reparto equitativo de la riqueza.

La historia de Latinoamérica y el Caribe está intrínsecamente ligada a la industria minera y particularmente a la exportación de materias primas, uno de los pilares de la economía colonial y moderna.

Hoy la región se mantiene como una de las principales reservas mineras del mundo, con una participación destacada en minerales metálicos como el litio (61 %), conocido como el «oro blanco», el cobre (39 %), el níquel (32 %) y la plata (32 %).

Solo Brasil posee cerca del 90 % de las reservas mundiales de niobio, mineral que se utiliza para hacer el acero más fuerte y ligero, mientras que Chile y Argentina son dos de los principales depósitos globales de litio.

Chile es un país con raíces mineras y de hecho allí se extrae una de cada cuatro toneladas de cobre que se producen en el mundo, lo que lo convierte en líder mundial (casi 5,8 millones de toneladas en 2018) por encima de Perú (casi 2,4 millones).

La minería latinoamericana apuesta por una diversificación de la cesta de materias primas, con la mirada puesta en minerales como el litio o el niobio, esenciales en el desarrollo de sectores emergentes de la llamada cuarta revolución industrial, marcada por el desarrollo de nuevas tecnologías y la automatización de procesos.

El Salar de Atacama, en el norte Chile, posee las mayores reservas mundiales de litio, básico en la fabricación de baterías para teléfonos inteligentes, tabletas o vehículos eléctricos, aunque el país no es el principal productor, ya que Australia le superó en 2018.

El director ejecutivo de la consultora Plusmining, Juan Carlos Guajardo, atribuye ese «sorpasso» a la regulación chilena, que declaró el litio mineral estratégico y limitó los derechos de explotación a dos empresas.

Esto ha hecho que la industria chilena del litio pierda competitividad frente a países como Australia o Argentina, el tercer productor mundial y donde hay cerca de 40 salares en diversas fases, desde la exploración inicial hasta en etapa de construcción.

«Los presupuestos exploratorios para el litio aumentaron más del 900 % en los últimos tres años», dijo a Efe la secretaria de Política Minera de Argentina, Carolina Sánchez.

Se prevé que el país alcance en 2024 exportaciones de litio por 1.200 millones de dólares.

Minería 2

El litio también es uno de los proyectos «estratégicos» de Bolivia, donde «la inversión global» asociada a su explotación se aproxima a los 5.000 millones de dólares.

El viceministro de Altas Tecnologías Energéticas, Luis Alberto Echazú, aseguró a Efe que unas catorce plantas para tratar sales de litio, materiales catódicos y producir baterías empezarán a operar en el país y cuando estén funcionando plenamente en un plazo de cinco años se prevé que generen esa misma cantidad de divisas anuales, aunque el proyecto total eleva su número hasta 40 fábricas.

En cuanto al niobio, un mineral altamente valorado en la industria automotriz o aeroespacial, su producción se concentró en 2017 en los estados brasileños de Minas Gerais y Goiás.

Más extracción, más daño a comunidades y al medioambiente

El Banco Mundial (BM) estima que para 2050 la demanda mundial de «minerales estratégicos» crecerá de manera significativa, teniendo «aumentos extraordinarios» particularmente en el caso del litio (965 %), el grafito (383 %) y el níquel (108 %).

«Si bien la creciente demanda de minerales y metales constituye una oportunidad para los países en desarrollo ricos en minerales, también representa un desafío: sin prácticas mineras climáticamente inteligentes aumentará el impacto negativo de las actividades mineras, lo que afectará a las comunidades vulnerables y al medioambiente», alertó el BM en mayo pasado.

El impulso a los nuevos minerales convive en la región con fenómenos históricos como la fiebre del oro, ligado en muchas ocasiones a la minería ilegal, que supone una amenaza para la Amazonía de Brasil, donde persiste a pesar de décadas de lucha contra la extracción sin normas.

También en Bolivia está extendida la explotación de oro por cooperativas o asociaciones sin vínculo formal con el Estado.

El investigador del Centro de Estudios para el Desarrollo Laboral y Agrario (Cedla), Alfredo Zaconeta, cifra en 400 las cooperativas auríferas que operan en los márgenes de los ríos del norte de Bolivia, en parte en zona amazónica.

«La explotación de oro está concentrada en manos del sector cooperativo, casi un 99 %», y «evade el pago de tributos», ya que está marcada por la «informalidad» y por condiciones «precarias» de trabajo, explicó.

Este fenómeno también está presente en El Salvador, donde los diputados han dado dos años de plazo (que vencieron en marzo de 2019) a los mineros artesanales y de pequeña escala para que cesen su actividad, aunque estos «no se quieren reconvertir», según Luis González, de la Unidad Ecológica Salvadoreña (UNES).

Minería ilegal, una plaga que deforesta al amazonas

Brasil, por su parte, cuenta con 321 puntos de minería ilegal en 132 áreas, principalmente en el pulmón verde del planeta, según la Red Amazónica de Información Socioambiental Georreferenciada (Raisg).

La minería ilegal se ha expandido también con fuerza en la tierra de los indígenas yanomamis y se estima que hay 20.000 «garimpeiros» o mineros ilegales, casi seis veces más que hace un año, en los estados de Roraima y Amazonas (norte).

En Colombia, el río Sambingo, situado en el departamento del Cauca (suroeste), prácticamente ha desaparecido por las desviaciones de su cauce hechas por mineros ilegales que lo redujeron a pequeñas lagunas desconectadas entre sí.

Minería
Minería

Esta actividad también es la principal amenaza para la deforestación de la Amazonía en Perú y responsable de alentar la esclavitud de miles de personas y la explotación sexual en campamentos mineros, además de estar estrechamente vinculada a otros delitos.

«La minería ilegal se benefició en Perú del superciclo de precios, que generó también una acumulación económica muy importante para el sector. Lo más grave es que eso se ha traducido en poder político con influencia en los poderes locales, regionales y nacionales (…). Donde se implanta, al ser intensiva en el uso de mano de obra, logra legitimidad», explicó a Efe José de Echave, investigador sobre la economía de la minería y exviceministro de Gestión Ambiental.

Este fenómeno ha crecido notoriamente en Ecuador en los últimos años y se calcula en «unos 200 millones de dólares cada tres-seis meses» el daño generado por el impacto ambiental y el material extraído, según el exviceministro de Minería ecuatoriano Henry Troya.

En Venezuela, la búsqueda de oro y otros minerales está «impactando el curso de los ríos que alimentan la represa» de la principal hidroeléctrica, que da luz al 70 % del territorio nacional, y se está haciendo «sin ningún tipo de estudio de impacto», aseguró a Efe la diputada venezolana María Hernández, presidenta de la subcomisión legislativa para el Cambio Climático.

El Gobierno de Nicolás Maduro, acusado de comercializar con las reservas nacionales de oro para obtener liquidez, pretende generar 33.000 millones de euros en los siguientes seis años como alternativa no petrolera de riqueza.

Para ello ha anunciado inversiones locales y extranjeras por unos 7.700 millones de euros y estima producir 80 toneladas de oro al año, un millón de quilates de diamantes, 12.000 toneladas de níquel y 35.000 toneladas de coltán.

En ese país, una de las economías más debilitadas por la hiperinflación y el desabastecimiento generalizado, las reservas de oro totalizaron cerca de 161 toneladas métricas a cierre de 2018.

Minería vs defensa de los pueblos

Otro desafío asociado a la minería en Latinoamérica son los conflictos sociales con los pobladores locales en zonas mineras.

Un caso emblemático es el proyecto Tía María, de la empresa Southern Copper Corporation, en Perú, cuando protestas de los agricultores de la zona terminaron con violentos enfrentamientos con la Policía que dejaron cuatro muertos y 300 heridos en 2015.

La tensión social también se sintió en la localidad brasileña de Brumadinho, en donde la ruptura de una presa del gigante minero Vale provocó en enero pasado la muerte de 247 personas y otras 23 desaparecidas, tan solo dos años después de un desastre similar ocurrido en la vecina localidad de Mariana.

En México hay que sumar la presencia del crimen organizado en la industria, sobre todo en estados del norte del país, donde existen alianzas entre minerías y grupos del narcotráfico.

Asimismo, la Policía colombiana ha alertado que varios grupos armados dedicados al narcotráfico se han pasado a la minería ilegal por ser esta una actividad más lucrativa: un kilo de oro cuesta hasta 20 veces más que uno de coca.

#Orbis

Corea del Norte prueba nueva arma en presencia de su dictador

Kim «supervisó el lanzamiento de prueba de (una) nueva arma otra vez el viernes por la mañana».

Por Redacción, 2019-08-17 09:50

México.- Corea del Norte confirmó este sábado que probó con éxito una «nueva arma», bajo la supervisión de su presidente del Comité de Asuntos de Estado norcoreano, Kim Jong-un, tras el lanzamiento de dos proyectiles al mar de Japón.

Kim «supervisó el lanzamiento de prueba de (una) nueva arma otra vez el viernes por la mañana», informó la Agencia Central de Noticias de Corea del Norte (KCNA, según sus siglas en inglés).

En un comunicado en el que resalta la labor de los científicos por el rápido desarrollo del arma, sobre la que no da más detalles, Kim señaló que su objetivo es «construir una defensa que posea capacidades militares invencibles que nadie se atreva a provocar y seguir fortaleciéndolas».

«Los científicos de la defensa nacional también mostraron un resultado perfecto en la prueba de lanzamiento y ayudaron a cimentar una mayor confianza en este sistema de armas», añadió KCNA, de acuerdo con un despacho de la agencia Yohnap.

El informe fue publicado un día después de que el Estado Mayor Conjunto (JCS, según sus siglas en inglés) de Corea del Sur dijera que el Norte disparó dos proyectiles, presuntamente misiles balísticos de corto alcance, frente a su costa este. Volaron alrededor de 230 kilómetros a una altitud máxima de 30 kilómetros.

Los expertos militares dicen que los proyectiles tienen similitudes externas con el Sistema de Misiles Tácticos del Ejército (ATACMS) de Estados Unidos, un sistema de misiles tierra a tierra.

La versión del ATACMS de Corea del Norte se evalúa como una de sus tres armas recientemente desarrolladas, incluido un misil guiado de lanzamiento múltiple de gran calibre y misiles de corto alcance conocidos como KN-23, su versión del Iskander ruso.

Corea del Norte llevó a cabo pruebas de armas en las últimas semanas en aparente protesta por el ejercicio militar conjunto que realizan Corea del Sur y Estados Unidos y el que considera un ensayo de invasión.