Chilpancingo, Guerrero.- Han pasado 22 años desde que a Roberto Medina Scoffie le negaron un reconocimiento por ser el hombre que ha comido 25 chiles habaneros en menos de tres minutos.

En agosto de 1997, salió de su casa ubicada en Chilpancingo, junto a su mujer y su hija pequeña, para participar en un concurso organizado por TV Azteca.

Aparte de que su participación iba a ser transmitida en cadena nacional, se le prometió que de resultar ganador, su nombre sería escrito en el libro de los Récords Guinness, en el que se hace una colección de los máximos logros humanos.

22 años después, Scoffie, como le suelen llamar, mantiene la esperanza de que su hazaña pueda tener una certificación, no sólo de notarios públicos y del propio Congreso de la Unión, sino del Guinness.

En la actualidad, Roberto es un empresario restaurantero, que se especializa en preparar cochinita pibil con una receta única del estado de Yucatán.

Scoffie sostiene que fue víctima de un fraude de la televisora, quien le prometió contratos publicitarios, regalías y una certificación del récord y afirma ser el único hombre en el mundo, al menos del que se tenga registro, que ha comido la mayor cantidad de chiles habaneros.

En casa, conserva un cúmulo de documentos relacionados con el tema, por si en algún momento, Guinness reconsidera su decisión de excluirlo del libro de los Récords. Él, dice que quienes se encargan de hacer los registros, mantienen una posición discriminatoria por no distinguir su hazaña.

Al igual que Dios, el chile habanero ocupa un lugar especial en su vida: es un elemento esencial, junto con la caricatura de un cerdo, en la imagen de su negocio Los Habaneros de Scoffie.

En sus redes, Scoffie comparte el video del famoso reto de chiles habaneros donde salió ganador. A cuadro aparece Roberto, retando a Benjamín, quien se asumía en ese momento, con ser el hombre con el récord mundial en comer chiles habaneros. Cada uno con dos platos repletos de 30 chiles.

Más de 20 años después, Scoffie lanza el reto para competir de nuevo, solo que sin promesas.

En un momento del día, revisa su celular para volver a recordar ese momento épico en el Palacio de los Deportes. También, aprovecha para revisar otros videos en los que se ha tratado de repetir su hazaña, pero esto solo lo hace para mofarse.