La presidenta de Brasil, Dilma Rousseff, amenazada por un juicio político cuyo inicio debía ser votado este miércoles, señaló hoy que el “impeachment”' está “suspendido” por decisión del presidente interino de la Cámara de Diputados, pero pidió “cautela” ante la decisión.

“Supe ahora que el recurso fue aceptado y que el proceso está suspendido”, dijo la mandataria en un acto celebrado en el Palacio del Planalto —sede de la presidencia— con el sector educativo.

“No es oficial, no sé las consecuencias, tengan cautela, vivimos una coyuntura de mañas y artimañas”, advirtió Rousseff, que este miércoles podría haber sido apartada del poder si el plenario del Senado votaba a favor de iniciar el juicio político en su contra.

“Creo que tenemos que seguir percibiendo lo que está en curso. Solo lo haremos si sabemos que es difícil y tenemos que comprender la situación para poder luchar”, agregó Rousseff.

El presidente interino de la cámara baja del Congreso, Waldir Maranhão, anuló hoy la sesión de votación del proceso de juicio político del pasado 17 de abril contra Rousseff, en una decisión inesperada de consecuencias aún imprevisibles.

Maranhão, que asumió la semana pasada tras la decisión del Tribunal Supremo de suspender de sus funciones al presidente electo, argumentó que hubo una serie de irregularidades en la votación que motivaron su decisión.

El Senado debía votar el miércoles 11 si abría el juicio político, lo que se daba como seguro y que habría supuesto el apartamiento de Rousseff del poder por 180 días, pero la decisión de hoy podría tener consecuencias imprevisibles en el proceso.

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