#Opinión política

Ruidos pre-electorales “de chile, de dulce y de manteca”

Por José Landa Rosas, 2015-11-07 16:20

Los movimientos mediáticos de las y los adelantados en la carrera por el relevo en la Presidencia de la República son armas de doble filo para el PRI y Enrique Peña Nieto: distrae de temas que le han venido haciendo mella, como los 43, la “casa blanca”, la crisis económica nacional, entre otros.

Pero, al mismo tiempo, abre la posibilidad que en esta carrera de anticipados salgan algunos a poner los dedos sobre las llagas en aras de captar las simpatías de los inconformes.

Van surgiendo movimientos y postulantes comparables con los tamales: de chile, de dulce y de manteca. De chile es López Obrador; de dulce, Margarita Zavala y en el rubro “de manteca” entran el presunto “independiente”, El Bronco (¿alguien fuera de su terruño recuerda su nombre fuera del apodo?), Miguel Ángel Mancera y otros “opositores”.

A López Obrador le funciona ser el “de chile”, por el ardor que produce a sus enemigos, y porque siempre está “enchilado”, más la creciente ola de inconformes pues a todos les va cada día peor, no importa en qué clase social le haya ubicado el INEGI en su última encuesta de vivienda porque ahora sí: los ricos son menos ricos, los clasemedieros se van a acercando a la pobreza y los pobres son cada vez más en número y más en pobreza.

Si se preguntan priistas, panistas y perredistas ¿por qué la tendencia pre electoral favorece a AMLO? Porque se mantuvo vigente, su discurso embona con la inconformidad mayoritaria de la población y su crítica ha sido permanente, al menos en apariencia sin contubernio con el partido gobernante.

López Obrador es el arquetipo de opositor para muchos. Ni el PAN ni el PRD han querido ser contrapeso. Aunque claro, eso influye entre los electores más politizados, pues los demás no responden encuestas o no tienen teléfono.

El riesgo del tabasqueño es añejo: lo conoce 99% de la gente y la mayoría sabe que es aspirante, pero a la hora de elegir por quién votaría el porcentaje disminuye, lo cual es ventaja para sus oponentes que van de menos a más, con mucho terreno para crecer.

Además, MORENA no está trabajando en estructura y recaudación, están distraídos en reorganizar a quienes ganaron elecciones en junio y conservar a quienes perdieron.

Margarita Zavala ha crecido en posicionamiento; según encuestas, cada vez más personas la consideran opción como aspirante a la Presidencial.

Goza de aceptación entre los simpatizantes del PAN y un buen porcentaje de la población sin partido, incluso la encuestadora neoleonesa Opinión Pública la colocó en primer lugar de la intención de voto (21.8%), arriba de AMLO (17.6 %), mientras El Bronco y Manlio Fabio Beltrones están en empate técnico con 11.8 y 11.1 por ciento respectivamente, etcétera, en investigación telefónica.

Después, publicaron otra donde se revertía la situación al “carear” sólo a la panista con el morenista.

Lo bueno de Margarita es que está en campaña no sólo mediática sino pre-electoral en forma: contacto directo masivo, semi masivo y con pequeños grupos de personas, un poco al estilo de Calderón, de cuya sombra no ha podido sacudirse.

Lo malo con ella, en el ámbito del posicionamiento y captación de simpatías por “sectores”, es que la están “vendiendo” como una política “light”, “fresa” en el lenguaje populoso. Tiene fijación por los rebozos, chalinas o mascadas que se le han vuelto un problema incluso físico, como en la presentación de un libro en el Senado, cuando al posar de pie para la foto terminó con la prenda ¡literalmente enredada en el antebrazo y la mano!, comunicando nerviosismo y desorden, sin contar que en redes sociales ya la compararan con Cantinflas por su franela al hombro.

Vestir siempre igual no da personalidad, da monotonía, comunica estrechez de pensamiento y actos, temor al cambio. Por otra parte, sus expresiones comunican timidez, contrario a lo que se esperaría de quien aspira a ser una “mujer de Estado”: decidida, sagaz, contundente, imponente pero a la vez accesible.

En pocas palabras, o le falta carácter, o se lo están limitando quienes la mal asesoran. Si quieren copiar a Hillary Clinton está peor la situación, México no es Estados Unidos. Y caramba, la ex primera dama estadounidense, aunque de aspecto conservador, es más expresiva. En fin, en otra entrega abundamos acerca de Zavala…

Por último, a los de “manteca” les queda esta casilla porque simplemente resbalan, y al final serán de utilidad nada más para dispersar el voto de los inconformes o para fortalecer a la o el opositor con más posibilidades de sacar al PRI de Los Pinos.

#Opinión política

López Obrador, Oda Tropical a dos voces

Sin la influencia del poeta tabasqueño Carlos Pellicer, probablemente la idea de la cuarta transformación no hubiese llegado.

Por Jeremías Marquines, 2018-11-30 15:36

Dice Gabriel Zaid que el poeta tabasqueño Carlos Pellicer creyó siempre en una patria perfecta, producto de una transformación social que superara todos los egoísmos. Quizá por eso López Obrador lo tomó como ejemplo y modelo porque dijo que el poeta “era un socialista guadalupano, un socialista cristiano”.

Carlos Pellicer afirmaba: “hasta que muera seguiré luchando por la causa de los campesinos en México, queramos o no, las cosas cambiarán a favor de los desheredados. Y digo esto porque siempre he creído que sin el sentimiento de la esperanza, fundado en la justicia y en la belleza, la vida no tiene sentido”.

En una época en que las ideas progresistas estaban vetadas en México, Carlos Pellicer fue un necio. Fue a la cárcel dos veces por activismo político; se mantuvo inamovible en su compromiso social más allá de la poesía: siempre solidario con las luchas de los pueblos latinoamericanos. Siendo senador priista, fue un renegado, un atípico. Creyó en un priismo socialista, creía en la austeridad franciscana como práctica de vida, en la conciencia histórica del pasado ancestral y, como el cura Morelos, buscó moderar tanto la opulencia como la indigencia, por eso se asumió como el senador de los indígenas chontales en un tiempo en que hacer esto no era “políticamente correcto”. “Pienso que estaré en mejor posición para luchar por la causa de los campesinos”, aseguró.

Poeta de convicciones sociales, afirmó que aunque no fuera senador, de todas maneras, como poeta, actuaría políticamente y argumentaba: “muchos poetas han sido políticos. Muchos desde Homero y los profetas bíblicos, que además de profetas eran grandes poetas, hasta Víctor Hugo en Francia, Enrique Heine en Alemania y en América la lista es larga: desde Chocano, Rubén Darío y Martí, hasta Pablo Neruda”.

becerra y pellicer López Obrador, Oda Tropical a dos voces
Becerra y Pellicer

Guardando las distancias, no es difícil ver en la figura de López Obrador, la sombra del llamado Poeta de América. Cierto o no, Pellicer es el primer modelo social y político del que López Obrador aprende las cosas de la política como él mismo confiesa en una entrevista con el reportero Roberto Ponce: “Mi relación con él fue muy estrecha y definitoria, porque conocí al maestro Pellicer en una etapa formativa muy importante para mi vida. Estaba yo estudiando en la Facultad de Ciencias Políticas y Sociales de la UNAM cuando tuve la dicha enorme de conocerlo. Fue una relación espléndida, creo que tuvo mucho que ver con mi formación profesional y política. Yo terminé la carrera y como pasante en la universidad lo acompañé en su campaña como candidato a senador de Tabasco.”

A partir de este hecho relatado, es posible descubrir algunos paralelismos necesarios para comprender que uno de los referentes de la cuarta transformación podría provenir del franciscanismo poético y político del poeta de Horas de Junio: “el sentimiento de la esperanza, fundado en la justicia”, y no de todas esas teorías conspirativas a las que recurren ociosamente los detractores del político tabasqueño.

Así, mientras Pellicer reivindica y reincorpora a la lírica mexicana mitos, símbolos y motivos del arte precolombino, tanto plástico como literario, demostrando también una creciente conciencia histórica del pasado ancestral en la búsqueda de la identidad propia ­ —como bien menciona Jason Lee Pettigrew—, Obrador construye su ideario y cimenta la Cuarta transformación (su obra) en los hitos de la historia contemporánea de México: la Independencia, la Reforma y la Revolución, de cada uno de esos movimientos extrae modelos que extrapola a su propia construcción política. Busca una identidad propia. De la Independencia recupera dos aspectos opuestos: los Sentimientos de la Nación, del cura Morelos, y la figura de Santa Ana como el significante de la corrupción. De la Reforma toma la figura moral de Juárez y sus ministros, de la Revolución reivindica a Madero y José María Pino Suárez, también tabasqueño, Carranza y Lázaro Cárdenas.

“Dijimos que se habían llevado a cabo en la historia de nuestro país tres transformaciones: la Independencia, la Reforma, la Revolución, y que nosotros íbamos a llevar a cabo la Cuarta transformación de la vida pública de México“, ha dicho López Obrador.

Pero los paralelismos no se agotan sólo en la traspolación de los recursos de la Historia y sus personajes. Ambos, Obrador y Pellicer comparten además el mismo análisis de la situación social del país, otra vez, salvando las distancias. Interrogado por el reportero Elías Chávez, en 1976, sobre los factores que han impedido el auténtico progreso de México, el poeta de Práctica de vuelo responde: “La falta de una verdadera educación cívica, y el desencanto en que han caído las masas por causa de la corrupción”.

Y por si faltara más, el poeta afirma: “El momento histórico es de combate. Estamos acercándonos a una gran transición en la historia humana, para que las mayorías dejen de ser víctimas de la explotación. Nunca he creído que se llegue a la perfección, pero siempre he pensado que las cosas no solamente deben, sino que pueden cambiar hondamente para que unos cuantos no sigan viviendo en jardines suspendidos, mientras casi todos viven en el sótano”.

Pellicer no fue exactamente maestro de López Obrador, como han afirmado algunos. Obrador era un joven con expectativas políticas, no poéticas; más bien, fue uno de sus modelos de conducta social y política, y cómo no serlo, si es uno de los pilares de la tradición poética mexicana, como también lo es otro tabasqueño: José Carlos Becerra; “hijo, alumno y transgresor” de la herencia de Pellicer como lo definió el también poeta Hugo Gutiérrez Vega. A partir de Becerra, la poesía mexicana marcó un antes y un después.

Al igual que Pellicer, Becerra fue un poeta fiel a su momento histórico. Tras la represión del movimiento ferrocarrilero encabezado por Demetrio Vallejo, en marzo de 1959, Becerra escribió el poema social: “Vamos a hacer azúcar con vidrios”, texto que rescató el poeta cardenense: Marco Antonio Acosta, en la antología “Poetas tabasqueños contemporáneos”.

El autor de “El otoño recorre las islas”, fue uno de los primeros poetas que protestaron contra la matanza de Tlatelolco, su poema “El espejo de piedra” refiere ese hecho. Vale la pena recordar que el día en que la policía detuvo a Pellicer por repartir una carta contra el embajador de Estados Unidos, Fulton Freeman, quien acompañaba al sedicente poeta era su paisano José Carlos Becerra.

Ciertamente, la influencia de una parte importante del sustrato social y político de López Obrador proviene de Carlos Pellicer, pero no es un hecho deliberado sino circunstancial. Obrador se acerca a Pellicer en el momento en que están en ebullición los movimientos sociales y la represión más recalcitrante en México, son los años de la “guerra sucia”, de los “halconazos”, es cuando la palabra “lucha” cobra su mayor sentido; es el momento en que muchos deben asumir de qué parte de la historia quieren estar, si del lado del Estado represor, o de los campesinos, indígenas y obreros. De allí que tanto Pellicer como Becerra participen con sendos poemas en esta lucha: “Discurso a Cananea”, y “Vamos hacer azúcar con vidrios”, respectivamente, ambos poemas laten aún con la misma intensidad como en el instante en que fueron creados, son ejemplo de poemas bien hechos, de rebeldía e indignación:

“Vamos a hacer azúcar con vidrios

cuando los ricos se quejen de lo malo que están los negocios.

Vamos a hacer azúcar con vidrios…”

…“Vamos a patear a todos los gordos prósperos del mundo”, exclama Becerra.

Por su parte Pellicer escribe:

“…para decir, de pueblo en pueblo,

que ya no hay tuberculosis producida por hambre

ni banquete de bodas de ciento diez mil pesos;

que ya no hay grandes puercos

que hocean entre la sangre y la traición.

…(¡sean, pues, más bandidos pero menos ridículos!)”.

Así pues, desde este umbral cultural, desde ese humus civilizatorio del que abrevó López Obrador en su juventud, va a construir una personalidad política sui géneris y un movimiento democratizador basado en un socialismo cristianizante: guadalupano y protestante que remodela las gastadas formas de la política tradicional.

López Obrador es un político que recurre a la posibilidad creadora de las palabras para instaurar una nueva realidad. Agrega al monolítico repertorio político la vitalidad de un nuevo lenguaje donde aún resuena como un eco el consejo de Pellicer: “Hay que luchar por la justicia. En la lucha los hombres se hacen buenos, independientemente de que sean jóvenes o viejos. Cuando hay una convicción absoluta de que uno nació para pelear, pues se muere uno peleando, aunque sea con los médicos”.

No hay sociedad feliz sin la esperanza, pero la esperanza, ha dicho Pellicer, debe estar fundada en la justicia; ese es el legado que López Obrador recibe, por eso uno de los principales objetivos de la Cuarta transformación es lograr un Estado de bienestar, un Estado de felicidad, pero basado en la justicia, en acotar la opulencia y la indigencia, en buscar los equilibrios para que no haya millones de desgraciados y unos cuantos miles extremadamente felices.

Podemos estar de acuerdo en que no todo López Obrador es Pellicer, pero lo que sí es indudable es que su espíritu abrevó de los vasos siempre generosos de la poesía del vate tabasqueño, origen y razón de esa palabra para decir de pueblo en pueblo; palabras como un banderín de pájaros poblados que de Tabasco tengo.

Discurso a Cananea

Carlos Pellicer

No he de hablar de la sangre

ni de su prodigioso contenido;

ni del puño cerrado que gobierna

del lado izquierdo el regadío exacto

para que todo el cuerpo se alimente

sin que órganos o músculos carezcan

de cuanto equilibrando necesitan.

No he de hablar de la sangre,

viajera silenciosa,

el invisible y entubado pez,

vivo millón de gotas líquidamente augusto,

disciplinado al ritmo aparatoso

de un pequeño universo,

origen de razón y poesía.

La sangre,

la de los vasos siempre generosos,

la energía circulante a cada instante,

la que hereda zafiros, lodazales,

crepúsculos llorados en recuero

de amanecidos truenos militares.

No he de hablar de la sangre,

la aurora injustamente derramada

como el vino que espera al invitado

que va a llegar, pero que no ha llegado

porque un tzentzontle ha muerto en su ventana

cuando él iba a salir…

 

No he de hablar de la sangre

con que el niño al nacer mancha

su acto de nacimiento.

La sangre oculta en la mirada

del hombre socavón que circula en la mina,

la sangre que suda todos sus minerales.

La sangre oculta en la mirada

del hombre derrotado

en el salón de vidrio de la “justicia” humana.

La sangre oculta en la mirada

del minero dilapidado como riqueza anónima,

razonado por la avaricia

glóbulo empobrecido

en la arterioesclerosis de la mina.

La sangre oculta en la mirada

del que después de la protesta inútil

—los niños, la mujer, la calandria y el perro—

regresa al tiro envuelto en sombras miserables,

en trombas minerales,

en laringe de gases

y entre gallos de amanecer

así arrastrados como perros muertos

al rico basurero de la mina.

Dentro del gran oído de la mina

se escucha el rito de los hombres

que necesitan ocio y poesía;

hombres fragmentos de escombros,

hombres mendrugos

debajo de la mesa de capital jauría.

Canana, Cananea,

de tus tiros partieron

los primeros alientos de una aurora

que no ha dado la luz que necesito

para decir, de pueblo en pueblo,

que ya no hay tuberculosis producida por hambre

ni banquete de bodas de ciento diez mil pesos;

que ya no hay grandes puercos

que hocean entre la sangre y la traición

—¿verdad, Señor y Dios mío Jesucristo?—

que así Pérez Jiménez y Trujillo y Somoza y Batista

y Rojas Pinilla y Castillo Armas

—el inefable “azul” de Guatemala—

(¡sean, pues, más bandidos pero menos ridículos!)

me impiden con su estiércol caminar por mi América.

Canana Cananea, ¿imaginas el día

en que venga a decirte a tu oído de cobre,

que no habrá más reuniones con visos de naufragio

en Panamá, donde el primer Roosevelt

cometió el panamá

que dejó sin su brazo glorioso a Colombia?

¿Allá, donde Bolívar llora más aún que en Caracas?

Tu sangre y tu protesta son el árbol que aguarda

su banderín de pájaros,

rodeados girasoles de salud y belleza

poblados de palabras que convengan al hombre.

Canana Cananea,

tu nombre suena a arenas movidas por el agua

en que se baña el día surgido de tu pecho,

joven como el tumulto que agrupa tu escultura

apretada de brazos con que abrazas a México.

Sobre muros que duelen pintó Diego Rivera

la entrada y salida de la mina.

Chorrean dolor y rabia y vergüenza. Yo vi

pintarlos, cuando el día brotaba de mis manos

y entre huracanes de águilas rompí mi corazón.

Para encumbrar luceros tengo la voz a ti.

Tus noches minerales acarrean relámpagos

que abren en un fulgor las tormentas del mundo.

Llevo la cuenta de túneles de avaricia y cansancio

y en el rayo de sol que de Tabasco tengo,

he de contar un día, cuando vuelva a Tabasco,

lo que pesa el diamante que arrancaste al subsuelo:

huelga de Cananea,

¡alborea! ¡alborea! ¡alborea! ¡alborea!

Del libro: Cuerdas, percusión y aliento.

#Guerrero

Adela Román, otra decepción para Acapulco

La frivolidad de la alcaldesa y su inacción ante la inseguridad, hace que los ciudadanos pierdan la confianza.

Por Carlos Nava, 2018-11-28 18:42

ME LO CONTARON AYER | Opinión


Acapulco.- Que la alcaldesa de Acapulco, que llegó al cargo por el partido Morena, Adela Román Ocampo, anda por los suelos en la percepción que tienen los acapulqueños de su gobierno. Del cambio sustancial que esperaban no se han visto ni huellas, al contrario, se vuelven a repetir viejos vicios como la simulación, el culto a la personalidad y la frivolidad del gobernante.

Ante la ineptitud para dar respuesta a la principal demanda de la sociedad: garantizar la seguridad pública. La exmagistrada copia, sin talento, las palabras con que el gobernador Héctor Astudillo ha respondido esta semana a críticas en el mismo sentido: “la violencia no es sólo en Acapulco”, dice la poca talentosa alcaldesa; mientras que el mandatario estatal aseveró un día antes que la violencia no solo está en Guerrero, sino en todo el país; “quienes pretendan dar hacer una apreciación de Guerrero tendrán que mirar a 360 grados de su alrededor para que puedan darse cuenta de la realidad”, señaló.

La nueva presidenta, que sustituyó en el cargo al mañoso perredista Evodio Velázquez, apenas lleva dos meses y prácticamente ya decepcionó a esa mayoría que esperaba un cambio abrupto en las formas de gobierno en el destartalado Acapulco. Sobre todo, una mayoría harta de la simulación, la violencia, la extorsión y la inseguridad.

Error tras error, la magistrada con licencia, se mueve entre la altanería y la frivolidad. En su afán de apropiarse de todo el aparato de gobierno, junto con sus aliados, Marcial Rodríguez y el llamado luchador social Eloy Cisneros, con quienes se repartió direcciones, coordinaciones y secretarías, la alcaldesa abrió grietas en la sensibilidad de síndicos y regidores que poco a poco van marcando distancia de la forma frívola que tiene de hacer gobierno. El nombramiento de un fósil de la corrupción y el priismo más rancio en la dirección de la paramunicipal Capama (Coagua), donde se han robado todo, es un indicativo preciso de la ruta de gobierno que trazó la señora presidenta para el futuro de Acapulco.

Promesas como investigar a fondo el quebranto financiero causado por la corrupción del exalcalde perredista Evodio Velázquez, han quedado rezagadas, pese a que junto con la demanda de seguridad, es una de las exigencias más sentidas de los acapulqueños. Sin embargo, todo parece indicar que la novel alcaldesa pactó con el cleptómano Evodio una patente de impunidad, pues ha dejado de mencionar que la quiebra de Acapulco es responsabilidad del perredista, así como la infiltración del narco en la seguridad pública.

Los plazos poco a poco se van venciendo. Y el tiempo acordado en Cabildo para que los nuevos secretarios presentaran sus planes de trabajo ya venció y hasta la fecha nadie sabe qué plan novedoso tienen para rescatar ese puerto turístico de la decadencia.

Un ejemplo lastimoso de la falta de planes novedosos y de visión a futuro, es lo que ocurre en la secretaría de Turismo donde un personaje decrépito fue designado secretario. Sin ideas y sin planes ingeniosos, José Luis Basilio Talavera solo administra la decadencia de un espacio inútil que nada más representa gasto, pues los resultados son cero.

A dos meses de asumido el cargo, ni siquiera tiene una idea concisa y original de lo que piensa hacer para levantar el turismo que por la violencia casi, casi está muerto. Por lo contrario, se ha montado en las actividades que realiza la secretaría de Turismo estatal para encubrir su mediocridad. El secretario turístico de Acapulco ha dicho que como no hay presupuesto no puede hacer nada, pero tampoco tiene nuevas ideas ni ganas, a menos que haya dinero.

El caso en mención, es solo un botón de muestra de lo que pasa con todos los secretarios designados por Román Ocampo, hasta la fecha ninguno ha tenido la iniciativa de presentar su plan de trabajo, ni mucho menos proyectos originales para sacar a Acapulco del pantano de la decadencia.

Acapulco cada día se hunde un poco más. No obstante, parece que esta percepción solo la pueden tener los ciudadanos. Los funcionarios del nuevo gobierno morenista y sus familiares ven en las frivolidades de Adela un prodigio. El trato es el mismo que dieron sus aliados a Evodio Velázquez mientras fue alcalde: rebosantes de alcahuetería le justificaron todo tipo de ligerezas mientras desmantelaba el gobierno municipal.

Así, mientras Acapulco, sus barrios y colonias se llenan de cadáveres, la alcaldesa anda gozando del cargo. Su aparato de prensa, destinado únicamente a destacar su imagen, se desvive boletineando los eventos sociales a donde es invitada. Para muestra el siguiente comunicado: “La Presidente Municipal (chequen las mayúsculas) agradece la presencia de celebridades del espectáculo al noveno festival de pescados y mariscos 2018”.

Para este día, según “su equipo” de prensa, “la presidente”, tendría reuniones privadas. Este es un término absurdo que han venido usando para justificar su inacción y sus frivolidades. El día de hoy abandonó las tareas de gobierno para estar en la entrega de la presea que acríticos diputados le concedieron a Eloy Cisneros Guillén, como paladín de “la izquierda”, quien además de sus logros cobra doble sueldo: como profesor jubilado de la Universidad de Guerrero donde nunca se distinguió por su inteligencia ni en la teoría, y como “aviador” en el ayuntamiento de Acapulco, donde funge como asesor de la alcaldesa.

Como si Acapulco fuera un paraíso de paz, trabajo y armonía que no necesita la atención de sus autoridades, la presidenta se da el lujo de abandonar sus tareas sustantivas para ir a celebrar a su amigo, el “luchador social”, varias veces diputado y quien buscaba otra vez una curul plurinominal por Morena en el Congreso local.

Llama la atención que en su discurso, el “luchador social”, amigo de la presidenta, nunca se refirió a la situación de inseguridad y violencia que actualmente azota a Acapulco de donde es asesor. Dijo zafándose, como es su costumbre, que “la violencia galopa por todos los rincones”. Pero no tuvo empacho en colgarse de la caso Ayotzinapa, y mencionó a Armando Chavarría, asesinado por el crimen organizado, como paladín de la lucha social, entre otros también muertos por las balas de la delincuencia como Arturo Hernández Cardona, Rocío Mesino y Ranferi Hernández, pero no por causa de la “lucha social”.

En resumen, hay una alcaldesa que en pocos meses ha dilapidado el apoyo y la legitimidad obtenida en la histórica votación del 1 de julio. Sus decisiones unilaterales y absurdas como designar personajes corruptos y mediocres en responsabilidades de gobierno y como asesores que sólo inflan más la nómina, le ha restado respetabilidad y reducido la confianza de los ciudadanos.

Su inacción ante el principal problema de Acapulco que es la inseguridad y la violencia, al que responde con evasivas, es el factor clave de la desconfianza ciudadana. Sería absurdo que con los magros y negativos resultados obtenidos en dos meses de gestión, alguien dijera que el gobierno de Acapulco va en la ruta correcta. La administración de Evodio Velázquez se distinguió por pagar a empresas calificadoras que le extendían reconocimientos en transparencia y buena rendición de cuentas, pretendía con eso crear una percepción positiva que la realidad derrumbó al final, Adela Román va en la misma ruta. Ahora también deberá pagar a encuestadoras patito para que digan que tiene la aceptación y la confianza de los acapulqueños, mientras cada día Acapulco se hunde un poco más.

#Opinión política

OPINIÓN | La CRAC, en el municipio emblemático de la resistencia indígena

Este 23 aniversario de la CRAC se enmarca dentro este movimiento vigoroso que han emprendido los pueblos na’savi y me’phaa de Ayutla.

Por Tlachinollan Tlachinollan, 2018-10-16 09:25

México.-En memoria de Bernardo Ranferi Hernández Acevedo, de su esposa Lucía, su suegra Juana y su ahijado Antonio. Su lucha ha dejado una huella indeleble entre los pueblos y organizaciones de Guerrero que desde la Montaña y la Costa pelean por su dignidad y la defensa de sus derechos. Ranferi fue un ejemplo de reciedumbre y dignidad.

Ayutla de los Libres hace honor a este nombre después de 525 años, cuando los españoles sometieron a los pueblos me’phaa y na’savi e impusieron el yugo de la esclavitud. Desde aquellos siglos la lucha ha sido ardua, sumamente sangrienta, porque a sangre y fuego los conquistadores se apropiaron de las mejores tierras de la Costa Chica y la Montaña.

Este corredor mesoamericano que atravesaba la Montaña para llegar al puerto de Acapulco fue utilizado por los encomenderos españoles para extraer el tributo en oro y en trabajo. Las familias indígenas no tuvieron otra alternativa que huir a las montañas para refugiarse y refundar su vida basada en la propiedad comunal y en las asambleas comunitarias. Resistieron en lo más recóndito de las montañas.

Los Yopes representaron la rebeldía de los pueblos originarios de Guerrero, que en todo momento defendieron su territorio y se alzaron en armas. Fue un pueblo indómito que nunca claudicó ni se dejó conquistar por los colonizadores. Resistieron como un pueblo digno que dejó como legado la defensa colectiva de su patrimonio.

Hoy en este 2018 fueron los pueblos na’savi y me’phaa los que decidieron en sus asambleas nombrar, ya no un presidente municipal mestizo, sino un Concejo Municipal Comunitario, donde se encuentran representados todos los pueblos dentro de esta figura centrada en el reconocimiento de los derechos colectivos y en el ejercicio efectivo del derecho a la consulta. Rompieron con esa estructura piramidal impuesta por los partidos políticos que seguían sojuzgando y discriminando a los pueblos indígenas, como en el coloniaje.

No fue en vano la lucha heroica de los Yopes, que prefirieron morir peleando y mantuvieron viva la memoria, que los derechos colectivos y de la madre tierra son sagrados. Esta herencia secular es la que ha forjado la historia de Ayutla, no por sus gobernantes sanguinarios, que han depredado la vida y los bienes naturales de esta región rica en cultura y en su biodiversidad.

En 1854 se proclamó el Plan de Ayutla para derrocar al dictador Antonio López de Santa Anna. Fue una lucha que abanderaron Juan N. Álvarez e Ignacio Comonfort y mostraron el músculo de los pueblos del sur. Esta fuerza que viene de antaño es la fuente inagotable de las nuevas luchas y movimientos que están dando los pueblos indígenas tanto de la Montaña como de la Costa Chica.

Los 23 años que cumple la Coordinadora Regional de Autoridades Comunitarias (CRAC- PC) que nació en la comunidad de El Rincón, municipio de Malinaltepec se hermanó este domingo con los pueblos na’savi y me’phaa y con la Casa de Justicia de El Paraíso. Fue muy significativa su presencia en este municipio histórico en un momento de gran trascendencia por el nuevo gobierno representado por el Concejo Municipal Comunitario.

Se está escribiendo un nuevo capitulo protagonizado por los pueblos indígenas donde han logrado conformar su propio gobierno y contar con un sistema de justicia y seguridad comunitario basado en sus usos y costumbres que tienen rango constitucional y reconocimiento internacional en el Convenio 169 de la OIT. Han dado una gran lección a la clase política de nuestro estado que tiene una visión racista y etnocéntrica sobre el ejercicio del poder.

Les han negado a los pueblos indígenas ser gobierno bajo sus propios sistemas normativos. Recientemente el Congreso local aprobó la reforma al articulo 14 que envió el Ejecutivo estatal para borrar de un plumazo el derecho de los pueblos indígenas a contar con su propio sistema de justicia y seguridad comunitaria.

Esta acción regresiva de los diputados y diputadas la extendieron a la ley secundaria conocida como Ley 701 de Reconocimiento, Derechos, Cultura y Organización de los Pueblos y Comunidades, para desconocer las facultades que se le otorgaban a la CRAC de brindar seguridad pública, procuración, administración e impartición de justicia. Se trataba de un reconocimiento tácito a un sistema sustentado en normas internacionales y que forma parte del pluralismo jurídico que debe prevalecer en toda sociedad democrática.

Los pueblos pertenecientes a la CRAC tomaron la decisión de acudir ante la Suprema Corte de Justicia de la Nación, interponiendo controversias constitucionales contra la reforma al artículo 14 y a la Ley 701, por violar flagrantemente sus derechos colectivos y por ir contra el principio de progresividad que caracteriza a los derechos reconocidos internacionalmente. Mientras los pueblos indígenas avanzan con muchas dificultades en la conquista de sus derechos, las autoridades del estado se empeñan en derogarlos y lo que es peor, pisotearlos para mantenerlos sometidos como hace 525 años.

Este 23 aniversario de la CRAC se enmarca dentro este movimiento vigoroso que han emprendido los pueblos na’savi y me’phaa de Ayutla, que en medio de tantas tragedias, como la masacre de El Charco en junio de 1998 donde el ejército ejecutó a 10 indígenas y un estudiante de la UNAM, han podido levantarse y pelear palmo a palmo sus derechos contra los poderes establecidos.

En esta celebración fue muy representativa la intervención del compañero Arturo Campos Herrera, consejero de la CRAC de El Paraíso, quien por su compromiso con este sistema fue encarcelado cuatro años, acusado de cuarenta secuestros y delincuencia organizada. El gobierno de Ángel Aguirre Rivero lo trasladó al penal de máxima seguridad en Almoloya, Estado de México (sic):

“…La lucha que dimos en el municipio de Ayutla fue un poco diferente de las otras casas de justicia. Porque nuestra Policía Comunitaria tuvo que combatir la delincuencia organizada, porque estaban incursionando en nuestro territorio.

“A raíz de eso, por apoyar a los maestros contra la reforma educativa y estar en contra de las empresas mineras, se nos criminalizó. Yo soy uno de los ex presos que llevaron hasta la cárcel de máxima seguridad, El Altiplano.

Nos consideran como delincuentes y también han tratado de criminalizar a nuestra organización, la cual hoy no es un proyecto sino una institución, aunque el gobierno no la quiera reconocer. Sin embargo, no necesitamos que el gobierno nos reconozca; si el pueblo nos legitima como policías comunitarios y como CRAC-PC, con eso basta.

“Se ha generado conflicto por la Ley 701 que el Congreso saliente y el gobierno actual del estado reformaron, quitándonos de un plumazo nuestros derechos en el artículo 14 constitucional. Pero la Policía Comunitaria no nace en el 2011 cuando fue aprobada la Ley 701.

La Policía Comunitaria nació desde 1995 con el respaldo del artículo 2 constitucional, el Convenio 169 de la OIT, la Declaración de la ONU sobre los Derechos de los Pueblos Indígenas. Por eso, no necesitamos otra ley para poder funcionar como policías comunitarias.

“Muchos compañeros que estuvimos presos estamos libres. Pero también muchos compañeros han sido presos recientemente. Un compañero que sigue preso y que fue capturado con nosotros es Gonzalo Molina. También están los compañeros que fueron detenidos el 7 de enero junto con el Cecop, incluyendo a Marco Antonio Suástegui. Actualmente en Guerrero, son 20 presos políticos.

“Hoy estoy fuera. Estoy libre. Pero también tengo otra carpeta de investigación abierta, que el gobierno tiene como una trampa para que no me pueda movilizar. Pero sigo de pie y voy a seguir defendiendo a mis compañeros que están presos.

Si caen más compañeros seguiremos luchando. Sabemos que no somos delincuentes, y que la delincuencia está con el gobierno en el estado y en el país, tienen compromisos con la delincuencia organizada. Por eso he estado haciendo alianzas con diferentes organizaciones, con quienes defienden su territorio, contra las mineras, las presas y contra quieren quitarnos las riquezas de nuestras tierras”.

Este mensaje que el defensor comunitario Arturo Campos envió a las comunidades hermanas, pero sobre todo a las autoridades del estado, tiene el firme propósito de exigir al Ejecutivo estatal que cese ya la criminalización de los defensores comunitarios en Guerrero.

Por su parte, la Relatora Especial de la ONU sobre los derechos de los Pueblos Indígenas Victoria Tauli-Corpuz, se reunió este domingo con dos campesinos del Cecop que estuvieron presos junto con los 17 compañeros detenidos, quien mostró su preocupación por el patrón de criminalización que persiste en Guerrero y en el país.

Este lunes 15 de octubre la Relatora presentará en el Claustro de Sor Juana de la Ciudad de México el informe sobre la situación de los pueblos indígenas en nuestro país. Ella conoció de viva voz la situación del Cecop. Tuvo el testimonio directo de Marco Antonio Suástegui y también tuvo en sus manos el expediente de Arturo Campos y más defensores comunitarios que enfrentan procesos penales.

A pesar del reconocimiento internacional que hace la Relatora de la ONU a los defensores del territorio, como sucede con los movimientos de los pueblos indígenas de Guerrero, en nuestro estado además de perseguirlos, el Ejecutivo estatal impulsó una ley para conculcar derechos y desconocer sus conquistas alcanzadas a pulso como ha sido el sistema exitoso de la Policía Comunitaria que ha demostrado ser un baluarte en la seguridad de los ciudadanos y ciudadanas.

Las autoridades en lugar de respetar y reconocer este sistema lo estigmatizan y lo colocan fuera de todo marco jurídico. Las consecuencias han sido catastróficas porque el sistema de seguridad pública del estado no ha garantizado a las y los guerrerenses este derecho que ha sido violentado por las organizaciones criminales, que paradójicamente no son perseguidas ni desarticuladas por las autoridades, como sí se han empeñado en hacerlo contra los defensores comunitarios y las autoridades de la CRAC.

El mensaje final que dio José Antonio Fidencia, un coordinador de la Casa de Justicia de El Paraíso sintetiza el ánimo de la Policía Comunitaria: “…quiero decirles que se sientan en confianza, la Coordinadora de El Paraíso los recibe con los brazos abiertos, porque sabemos que la lucha no tiene fin. En este momento mientras caminemos, hablemos y gritemos, la lucha sigue y no hay fin.

En ese sentido, les pido a todos los presentes que levantemos nuestra voz para ser escuchados, exigimos respeto a las autoridades y que pare ya la guerra contra nuestros pueblos. Como policías comunitarios, tenemos el mandato de la asamblea de velar por su seguridad”.