Poner nombre a una compañía o producto no es una tarea nada sencilla.

Muchos fundadores que, cansados de darle vueltas a la cabeza, recurren a la mitología, a concursos de ideas entre compañeros y clientes. Aunque en más de una ocasión esa marca que pensaste que nunca aprenderías a escribir se acaba convirtiendo en algo de lo más familiar.

Repasamos cómo nacieron algunos de los proyectos tecnológicos de éxito de los últimos tiempos. Echa un vistazo por si necesitas ideas para tus propias creaciones.

Android

Cada versión del sistema operativo de Google para dispositivos móviles es bautizada con el nombre de un dulce y siguiendo un orden alfabético. Comenzó con Android 1.5, a la que llamaron Cupcake, y a partir de ahí se han ido sucediendo Donut, Éclair, Froyo, Gingerbread, Honeycomb, Ice Cream Sandwich, Jelly Bean, Kit-Kat, Lollipop y el inminente lanzamiento de Marshmallow. Además, para ajustarse desde un principio al abecedario, dos versiones anteriores a Cupcake se renombraron como Apple Pie y Banana Bread.

Apple

Apostaron por la “manzana” porque evocaba a algo simple, sencillo y natural, unos conceptos que encajaba a la perfección con una máxima atribuida a Leonardo da Vinci y sobre la que basaban todo su trabajo: “La simplicidad es la definitiva sofisticación”.

Bluetooth

Fue desarrollado por la empresa sueca Ericsson, que decidió rendir homenaje a Harald Blåtand, un rey danés y noruego que durante el siglo X unificó las tribus noruegas y sueco-danesas. De forma similar, este sistema permite a los dispositivos móviles y otros equipos hablar entre sí y unificar las comunicaciones sin necesidad de utilizar cables. Aunque para bautizar a esta tecnología se utilizó la traducción del nombre del rey al inglés: Harald Bluetooth. Asimismo, el logo de la compañía son las runas de estas iniciales: la Hagall () y la Berkana ().

Google

 Su origen se encuentra en la palabra googol, inventada en 1938 por un niño de nueve años para designar a un número formado por un uno seguido de cien ceros. Sesenta años después, Serguéi Brin y Larry Page se inspiraron en este término para ponerle nombre a Google, ya que reflejaba la misión de la compañía: organizar la inmensa cantidad de información disponible en Internet.

Pixar

Los estudios que recrearon las aventuras de “Toy Story”, “Bichos”, “Cars”, “Wall-E”, “Up!” o, más recientemente, “Del revés” deben su nombre al ordenador utilizado para generar las imágenes de sus películas: Pixar Image Computer. Y esta máquina fue bautizada por dos cofundadores de la compañía: Alvy Ray Smith y Loren Carperter. El primero propuso una palabra inventada por él mismo y que, a su juicio, sonaba parecido a cómo diríamos en español “to make pictures” (hacer imágenes): Pixer. Por su parte, Loren Carpenter era partidario de la marca Radar, así que finalmente se combinaron los dos términos: Pixer + Radar = Pixar.