¿Te has preguntado qué tan difícil fue cuando la humanidad experimentó la conceptualización de los colores?

En realidad pasaron siglos antes de que cada color tuviera las características que tiene ahora.

El azul quizás sea el favorito de muchos, pero al parecer podría ser el último color en recibir una descripción entre muchas civilizaciones antiguas. Este tema podría parecer de lo más raro ya que en gran parte de nuestro planeta predomina el azul, es por eso que existen argumentos que plantean que quizás éramos incapaces de percibir el azul.

Existen teorías que explican que el cielo bien pudo haber sido color bronce, y ello provocaba que el mar pareciera color vino, tal y como lo dice Homero en su texto “La Ilíada y la Odisea”. Aunque también podría deberse a que el poeta griego era daltónico.

Científicos encontraron que durante esos tiempos la atmósfera de la Tierra contenía más metano (CH4),  lo cual tendría un efecto en el reflejo  del sol entrando a la atmósfera, causando un tono anaranjado-rojo, o bronce.

En la antigüedad fuentes de azul se podrían encontrar en  flores, piedras preciosas, limitados ojos azules y contada vida salvaje. Cuando el artista francés Yves Klein “inventó” el color, fue considerado el color más místico y bello, incluso su pigmento llegó a ser más valioso que el oro.

Es extraño imaginarnos el cielo o el mar sin éste hermoso color.

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