Se define como una orientación específica en la que la atracción sexual, romántica o sentimental se produce hacia otras personas sin entender o distinguir de géneros ni de orientaciones sexuales concretas. El término, es un neologismo construido con el prefijo griego pan, que significa “todo” y la palabra sexualidad.

Los pansexuales, también llamados omnisexuales, se sienten atraídos, tanto por hombres y mujeres heterosexuales, lesbianas, gays, así como intersexuales, transexuales, intergéneros. La pansexualidad no es comparable a la bisexualidad, sino que sería una versión más amplia, libre y elemental del amor o de la atracción.

La pansexualidad cuenta con su propia bandera, creada para aumentar la visibilidad y el reconocimiento de esta comunidad.

Está formada por tres bandas horizontales de color de rosa, amarillo y azul. El azul representa a aquellos que se identifican con el género masculino, el rosa representa al género femenino, y la banda amarilla representa la atracción hacia los géneros no binarios.

El origen de este término se asocia al padre del psicoanálisis, Sigmund Freud, aunque con una asociación distinta a la actual. Según Freud, la pansexualidad era “la impregnación de toda la conducta y la experiencia con emociones sexuales”. En definitiva, todo es sexo.