Ciudad de México.-La forma, textura, color y olor de las heces, junto a la frecuencia de las deposiciones, te pueden ayudar a descubrir si padeces algún problema de salud. Conoce los diferentes tipos de heces y qué indica cada uno de ellos.

Los seres humanos expulsamos una media de entre y cuatro y cinco toneladas de heces a lo largo de nuestra vida. La frecuencia del vaciado intestinal varía de unas personas a otras, y se considera normal defecar entre tres veces al día y tres a la semana.

Sin embargo, si se produce una variación repentina en los movimientos intestinales es conveniente consultar al médico, porque existen muchos factores que pueden alterar este hábito, desde un cambio en la dieta o en los patrones de sueño, a un viaje, la práctica de ejercicio, el embarazo, el consumo de ciertos medicamentos, o una situación de estrés, pero también la presencia de diversas enfermedades.

La forma, textura y color de las heces –y no solo la frecuencia de las deposiciones, o un brusco cambio en los patrones defecatorios– pueden ayudarnos a descubrir si padecemos algún problema de salud, o si la dieta que llevamos es inadecuada, o sufrimos una alergia o intolerancia alimentaria. De hecho, para comprobar qué deposiciones se encuentran en el rango de lo normal, y cuáles pueden indicar una anomalía en el tránsito intestinal, o incluso la presencia de una enfermedad, existe una tabla, denominada Escala de heces de Bristol, que las clasifica en siete tipos diferentes, de acuerdo a su forma y consistencia.

Escala de Bristol

Escala de Bristol.

El color del pis

Las betalaínas son pigmentos naturales que pueden tornar nuestro pis o nuestras heces de otro color. Así, si comemos muchas remolachas, arándanos o moras, por ejemplo, nuestro pis puede tornarse de un un color rosado o rojizo, pero por este colorido cambio no tenemos por qué preocuparnos ya que hay ciertos alimentos, medicamentos o colorantes artificiales que pueden pigmentar el color de nuestra orina y de nuestras deposiciones sin marcar una alerta de que algo ocurre.

Sin embargo, si la orina tiene un color rojo que persiste, entonces quizá pueda deberse a una patología: cáncer de próstata o de vejiga, infecciones... por lo que deberíamos acudir al médico sin demora.

Según un estudio de la Universidad de Newcastle (Reino Unido), el color del pis debe ser del color de la paja. Si nuestra orina es casi incolora, prácticamente como el agua, es que hemos bebido mucho más líquido del que necesitaba nuestro cuerpo. Sin embargo, si el pis está amarillo oscuro es que estamos deshidratados y necesitamos beber más agua. Si el pis es verde o azul, debemos echarle la culpa a colorantes de alimentos o al azul de metileno que se utiliza en algunos procedimientos de pruebas de diagnóstico y en medicamentos.

El color de tus heces

Las gamas de color normales en nuestras heces van del amarillo claro al marrón oscuro. Nuestros desechos pueden ponerse de color verde después de consumir alimentos y bebidas que contengan colorante azul o verde o si los alimentos se desplazan demasiado rápido a través del intestino y, por tanto, es posible que un poco de bilis esté todavía presente.

Sin embargo, si  es de color amarillo y huele bastante mal es una señal de mala absorción de alimentos. Si este color viene asociado con pérdida de peso en un adulto o un crecimiento deficiente en un niño, los expertos recomiendan acudir inmediatamente a un médico para descartar infecciones intestinales tales como el parásito Giardia o condiciones médicas como la enfermedad celíaca.

Las heces de un color muy pálido suele aparecer tras la ingesta de medicamentos antidiarreicos o cuando los problemas digestivos afectan al hígado, al intestino, pal páncreas o a la vesícula biliar.

¿Y si es negra? Podría tratarse de un problema médico grave debido a una hemorragia en el estómago o en el intestino, aunque también podría ser producto de haber tomado suplementos de hierro o haberse dado un atracón de regaliz negro.

Por último, si nuestras heces son de color rojizo podría tratarse a un sangrado en el intestino inferior, o quizá un problema de hemorroides. En última instancia, si nos hemos atiborrado de algún alimento con colorante rojo ya sabríamos la respuesta.

En todo caso, si detectamos un color en nuestras heces o pis fuera de lo normal y no hemos comido nada inusual, lo ideal es que le hagamos una foto y se lo enseñemos a nuestro médico de cabecera.


Con información de Muy Interesante