México.- Juan Melchor Bosco Occhiena (en italiano Giovanni Melchiorre Bosco), mejor conocido como Don Bosco falleció el 31 de enero de 1888, pero, ¿qué tiene que ver esto con los magos?, acá te lo contamos ⬇️

Fue conocido entre la gente por usar la magia como herramienta para hacer que los más jóvenes se acercaran a la religión.

Aprendió magia y malabarismo por necesidad. Tuvo una niñez y juventud muy pobre, lo que lo obligó a trabajar en varios oficios. 

Durante sus estudios como sacerdote decía que podía predicar la palabra de Dios haciendo magia y malabarismo para atraer a los niños, convirtiéndose en la sensación de su pueblo y sus alrededores.

Dedicó su vida a los más necesitados, creó patronatos, escuelas primarias y construyó basílicas. También fundó dos congregaciones y una Orden Tercera – los Cooperadores Salesianos -, que actualmente cuenta con más de quinientos mil miembros.

Esta es una de sus frases más famosas:

“El mago tiene al diablo en sus manos, pero a Dios en su corazón”

Luego de que falleciera en Turín, Italia, los feligreses desfilaron tres días frente a su capilla. Fue beatificado en 1929 y canonizado en 1934. El Papa Juan Pablo II le confirió el título de “Padre, Maestro y Amigo de los Jóvenes”.

Don Bosco no es el único sacerdote aficionado a la magia, en la historia hay varios más, entre ellos destacan el Padre Wenseslao Ciuró quien además es autor de varios libros de ilusionismo.