Ciudad de México.- Hasta el 15 de mayo de 2020, el programa Producción para el Bienestar de la Secretaría de Agricultura y Desarrollo Rural (Sader), entregó apoyos a un millón 283 mil 575 productores de maíz, milpa, frijol, trigo, arroz, amaranto, chía y otros granos, y de café y caña de azúcar, con lo cual registró avance de 61 por ciento de su meta anual en cuanto a número de beneficiarios.

Estos productores, que trabajan en tres millones 958 mil hectáreas, recibieron apoyos, al corte referido, por cinco mil 990 millones de pesos, de un presupuesto total anual de 11 mil millones de pesos. En total, se tiene previsto respaldar a 2.1 millones de productores y la cobertura es de 6.6 millones de hectáreas.

Víctor Villalobos Arámbula, titular de la Sader, señaló que el programa Producción para el Bienestar va dirigido a productores de pequeña y mediana escala, campesinos e indígenas, quienes producen alrededor del 50 por ciento de los alimentos que se consumen, y se destina a través de una política diferenciada por regiones, con un enfoque territorial.

Precisó que por la contingencia sanitaria se acelera la entrega de los recursos para el campo, con el objetivo de que los productores cuenten con recursos para la adquisición de insumos, antes del inicio de las lluvias, y con ello garantizar la producción de maíz, arroz, frijol, trigo, azúcar y café, entre otros.

Al participar en el ciclo de conferencias Bienestar para la presentación de programas integrales para el desarrollo, el subsecretario de Autosuficiencia Alimentaria, Víctor Suárez Carrera, informó que dicho esquema avanza para impulsar la producción agrícola –tarea fundamental y de gran relevancia en el contexto de la pandemia por COVID-19–, y pidió valorar el esfuerzo de los productores del campo, así como de los jornaleros, quienes siguen trabajando ofrecer alimentos frescos, diversos y sanos a la población.

Aseguró que en estos momentos un número importante de productores ha realizado ya las siembras de sus cultivos, a pesar de las dificultades provocadas por la pandemia, con lo que se garantiza la alimentación de los mexicanos. .

El funcionario detalló los pilares de la nueva política agroalimentaria: la soberanía alimentaria; la autosuficiencia en alimentos, insumos y tecnología; que quienes nos alimentan coman y vivan bien; el apoyo productivo enfocado a favor de productores de pequeña y mediana escala; los apoyos directos, sin intermediarios; la transición a sistemas agroecológicos de producción de alimentos; la ausencia de transgénicos, y el fomento a la salud alimentaria familiar, comunitaria y nacional.

El subsecretario destacó que Producción para el Bienestar se enfoca solamente en productores de pequeña y mediana escala, pues sus apoyos van a predios de hasta 20 hectáreas de temporal y cinco hectáreas de riego; atiende a agricultores de granos, de café y caña de azúcar, entre ellos a los de poblaciones indígenas, y reconoce a todos ellos como sujetos productivos y sujetos de derechos.

Por medio de este esquema se entrega apoyos antes de la siembra para que así los productores cuenten con liquidez para invertir en sus siembras y en sus cultivos; su operación ocurre sin intermediarios y sin corrupción e implica la identificación de los predios por medio de la georreferencia, e incluye una estrategia de acompañamiento técnico para impulsar la productividad con prácticas sustentables y agroecológicas y de acceso a activos productivos.

El programa Producción para el Bienestar ofrece apoyos de mil 600 pesos por hectárea al año a productores de granos de pequeña escala (hasta cinco hectáreas de temporal y hasta 0.2 hectáreas de riego), y de mil pesos por hectárea al año a productores de mediana escala (más de cinco y hasta 20 hectáreas de temporal y entre 0.2 y 5 hectáreas de riego). Para caña el apoyo anual es de siete mil 300 pesos por productor y para café de cinco mil pesos por productor.

Con información de La Jornada