Chilpancingo, Guerrero.- Ante el panorama de violencia registrado en el estado de Guerrero por la pugna de grupos criminales, el fiscal general, Xavier Olea Peláez aceptó que se requiere “sangre nueva” para el combate a la delincuencia.

En su discurso, tras haber egresado 27 aspirantes y 36 agentes del curso de Formación Inicial para Agentes de la Policía Investigadora Ministerial, Olea insistió que se debe combatir todas las actividades delictivas en una entidad como Guerrero con “sangre nueva”.

“Una  generación de agentes con una nueva forma de pensar y una visión diferente de la realidad”, señaló el comunicado de la FGE.

De hecho, el estado de Guerrero, por segundo mes consecutivo en lo que va del 2017, ocupó el primer lugar nacional en homicidios dolosos, según cifras del Secretariado Ejecutivo del Sistema Nacional de Seguridad Pública de la Secretaría de Gobierno (Segob).

En febrero de este año sumaron 175 homicidios dolosos, es decir 10 más que en enero pasado, y hasta ese mes se asesinaron diariamente a 5.7 personas en Guerrero, municipio que alberga a cinco de las 50 ciudades más violentas del país.

Antes de dar el último pase de lista tras dicho curso, Elizabeth Ocampo Jiménez, directora del Instituto de Formación y Capacitación Profesional, afirmó que con esos nuevos agentes la sociedad verá una nueva generación de policías investigadores para enfrentar los retos que se presenten.

A esa ceremonia asistieron, Alejandro Santos González, Vicefiscal de Prevención y Seguimiento; Francisco Javier Hernández Ruiz, Vicefiscal de Control, Evaluación y Apoyo a la Procuración de Justicia; Nestor Fiallo Samayoa, Fiscal Especializado de Combate a la Corrupción; Ricardo Zamora Guevara, Coordinador General de la Policía Ministerial y Gerardo Arroyo Jiménez, Coordinador General de Docentes.