México.- Organismos marinos de 78 especies de fauna, especialmente peces y crustáceos, murieron durante el 2018, debido a la descomposición del sargazo que recaló masivamente en las costas del Caribe Mexicano, arribo que se repite este año con mayor intensidad.

El reporte fue publicado en la “Marine Pollution Bulletin”, una revista científica internacional, el 15 de junio pasado y forma parte de un estudio elaborado por investigadores de la Universidad Nacional Autónoma de México (UNAM), el Colegio de la Frontera Sur (Ecosur) y el Parque Nacional Arrecifes de Puerto Morelos.

De las 78 especies marinas, muertas, 59 por ciento fueron peces; 28 por ciento, crustáceos; cinco por ciento, equinodermos; cuatro por ciento, moluscos; y cuatro por ciento, policletos.

Peces, pepinos de mar, erizos, cangrejos, figuran en la lista de especies muertas con mayor frecuencia, de forma individual, en pequeñas cantidades o masivamente, principalmente en sitios como Puerto Morelos, Mahahual e Xcalak.

El informe indica que los organismos marinos murieron por la hipoxia -asfixia- ante la ausencia de oxígeno, combinada con altas concentraciones de amonio y sulfuro de hidrógeno, fruto de la descomposición de grandes cantidades de sargazo acumuladas en la orilla de las playas.

El deterioro en la calidad del agua se extendió, al menos, hasta 480 metros desde la costa y el continuo flujo masivo del Sargasumm, “puede tener un impacto perjudicial en los arrecifes de coral”, se lee en el reporte.

“La mortalidad de la fauna asociada con el evento Sargassum de 2018 se extendió a lo largo de la costa del Caribe mexicano y afectó a individuos de un gran número de especies, principalmente de peces y crustáceos.

“En ausencia de otras floraciones de algas o trastornos importantes (es decir, tormentas), parece que el efecto combinado de altas concentraciones de amonio y H2S junto con condiciones hipóxicas fueron responsables de este evento de mortalidad”, concluye el estudio.

La mortandad de organismos marinos fue documentada en la línea de costa que va de Cancún a Puerto Aventuras, la zona norte de Quintana Roo; en Sian Ka’an, en la zona central y de Mahahual hasta Xcalak, en el sur del territorio.

Los investigadores asocian la muerte de peces, en grandes cantidades, a la presencia masiva de sargazo y de su descomposición, pero también a la formación de la “Sargassum-brown-tide- o “Marea Marrón”.

Como parte de la introducción, se expone que, en 2018, la costa del Caribe mexicano recibió una afluencia masiva de sargazo, el cual se acumula y descompone, generando impactos negativos en la playa y ocasionando que el agua se vuelva turbia y marrón.

“Entre mayo y septiembre del mismo año, hubo varios informes de mortalidad masiva de biota marina en esta área. A partir de estos informes, estimamos que los organismos que pertenecen a 78 especies de fauna murieron como resultado de este evento.

“La causa de la mortalidad parece ser el efecto combinado de altas concentraciones de amonio y sulfuro de hidrógeno, junto con condiciones hipóxicas. Si la llegada masiva de Sargassum pelágico continúa y las algas se descomponen en la playa en grandes volúmenes, el deterioro de la calidad del agua podría afectar los arrecifes de coral cerca de la costa”, se advierte.

También se menciona que la colocación de barreras en las lagunas arrecifales, para interceptar las algas antes de que lleguen a la playa, podría afectar a la fauna marina si se deja que el sargazo muera y se hundan en el lugar.

Como antecedente se explica que, históricamente, el Caribe Mexicano ha recibido cantidades relativamente pequeñas de sargazo, probablemente proveniente del llamado Mar de los Sargazos, ubicado en el Océano Atlántico.

En 2014, el llamado sargazo pelágico (Sargassum fluitans y S. natans) comenzó a llegar a las costas de Quintana Roo en cantidades inusualmente voluminosas, alcanzando un pico en septiembre de 2015.

“En 2015, la marea Sargassum-marrón se extendió a más de 200 metros desde la costa en algunos sitios y causó la mortalidad de pastos marinos y corales. Durante este evento, sin embargo, la fauna muerta rara vez se observó a lo largo de la playa, y no se hicieron informes de mortalidad masiva”, se indica.

Para 2016 y 2017, la afluencia de sargazo disminuyó, pero en 2018 volvió con mayor intensidad.

Monitoreos satelitales sugieren que el origen, esta vez, es un segundo Mar de los Sargazos, formado frente a las costas de Brasil.

“En 2018, entre mayo y septiembre, hubo informes de mortalidad masiva de fauna, desde Cancún a Xcalak, en asociación con la llegada masiva de Sargassum y la posterior formación de Sargassum-brown-tides”, se añade.

Los informes provinieron de las zonas turísticas, que concentran la atención de los gobiernos, “por lo que es probable que la cantidad de especies muertas sea una subestimación”.