Ciudad de México.-La Primera Sala de la Suprema Corte de Justicia de la Nación revocó un amparo que permitía el uso de cocaína para fines lúdicos, pero no pudo pronunciarse sobre la despenalización, debido a que las personas que promovieron dos amparos se desistieron del juicio, motivo por el cual las demandas fueron sobreseídas.

Con la decisión de los quejosos se evitó que la Corte emitiera un precedente que prohibiera de manera absoluta el consumo del alcaloide para dichos fines.

El ministro menciona en sus proyectos de sentencia que está demostrada la gravedad de los riesgos y daños asociados al consumo del alcaloide. Los quejosos tomaron como argumento el criterio de la Sala respecto al consumo de la mariguana para fines lúdicos.

“Pues bien, es el caso que los daños asociados al consumo de cocaína sí son sumamente graves, de ahí que el sistema de prohibiciones administrativas en cuestión, no busca sólo evitar o prevenir daños menores, sino verdaderas complicaciones sanitarias, de seguridad pública y en general de orden social, que tienen efecto directo en la pérdida de vidas humanas, en la trasgresión de la paz pública y en la salud y bienestar no sólo del potencial consumidor de cocaína, sino en la salud y bienestar de terceras personas”, detallan los proyectos del ministro Pardo Rebolledo.

El ministro puntualizó que la gravedad de que se habla está ligada no sólo a las características propias de la sustancia y a sus efectos directos, sino también, al elevado riesgo asociado a las distintas formas posibles de uso y abuso de la misma, así como a las dificultades legales y fácticas que existen para combatir exitosamente el abuso y la adicción de la cocaína.

Esta no es la primera vez que un quejoso se desiste en temas que tienen un gran impacto en la sociedad y que les pueden generar un revés a ellos mismos. Hace unos años, los promotores de fiestas taurinas se desistieron de los amparos que interpusieron contra algunas entidades que prohíben la fiesta brava, porque al generarse un criterio este puede aplicárseles en el futuro en ciudades donde no está prohibido dicho espectáculo.

Con información de Milenio